El Cambio de Motor

El Dr. Eduardo Mascheroni es docente en cursos de formación de Mandatarios en todo el país.

Hoy publicamos un nuevo artículo de fondo mensual. En este caso, un detenido análisis de todas las opciones de Cambio de Motor que regula la normativa, y las particularidades de cada una de ellas.

«Resulta usual en el tráfico negocial del automotor,  el denominado cambio de motor o alta y baja simultánea de motor, particularmente en vehículos de transporte de carga ante el deterioro o rotura del motor original y su reemplazo por un motor o block nuevo o usado, éste proveniente de otro vehículo inscripto y dado de baja el motor o block, en el mismo».

«El motor constituye una de las partes esenciales del automotor, que cuenta con dos números de identificación, ellos son: el número VIN o número de chasis y el número de motor, códigos estos asignados desde su fabricación».

«El número de motor es de importancia porque lo asigna la empresa terminal,  y esta identificación es la que permanece en el motor hasta su baja. También, dado el desgaste de esa numeración y teniendo en cuenta lo normado en el Digesto de Normas Técnicos-Registrales en su Título I, Capítulo VII, sección 8ª , se podrá asignar una nueva codificación, lo que brinda seguridad jurídica al automotor».

«Cuando sufre un siniestro, desgaste, destrucción, envejecimiento, o ha perdido las condiciones para servir como motor y sea irrecuperable, se podrá peticionar la baja, la que, por las distintas causas contempladas, tiene su correlato en el alta de un nuevo motor, así como en altas o bajas de block».

1.-Estos procedimientos pueden peticionarse en Solicitud Tipo 04 o TP y su correspondiente certificado de fabricación/importación o Solicitud Tipo 04  por baja de motor o cambio de block, perteneciente a un automotor inscripto; como también a bajas con recuperación de piezas instrumentadas en Solicitud Tipo 04-D. Puede darse la petición del cambio de block de motor o motor semiarmado (block de motor más tapa de cilindro); y en estos cambios se plantean dos particularidades: a). Que en el motor se proceda al cambio de block utilizando las partes restantes del motor anterior, b) Que ese armado sea con partes nuevas y presentando las respectivas facturas.

En el primer caso, la normativa vigente ordena mantener  la marca de motor, y en el segundo caso en el lugar de la marca se colocará la sigla AFF (Armado Fuera de Fabrica).

Para identificar el motor, en las fábricas se insertan códigos alfanuméricos, mediante grabado en el cuerpo del motor o por la colocación de chapas adheridas al mismo, buscando mantener inalterable esta identificación durante la vida útil del automotor. Su alteración o deterioro genera problemas de seguridad en el tráfico negocial, ya que se desconoce la legalidad del motor inserto en el rodado.

3.- Reiteramos y destacamos  que cambio de  motor, es el único trámite en el universo registral del automotor, donde se utiliza la misma Solicitud Tipo (04) para peticionar dos trámites, esto es la baja del motor que se retira y el alta del que se incorpora.

4- La solicitud de alta de motor deberá efectuarse cuando se incorpore un motor a un automotor inscripto, provenga o no de otro automotor inscripto.

También se deberá presentar dicha solicitud, cuando se reemplace el block de un motor registrado en un dominio.

5.- Es menester que el vehículo inscripto no cuente con un motor instalado, significa que solo podrá realizarse este trámite si el automotor al que se le pretende instalar un motor,  previamente, se le ha dado de baja al motor que se  encontraba en el mismo.

El Digesto de Normas Técnico-Registrales  trata el tema en el Título II, Capítulo III, Sección 7ª, y también deberá presentar dicha solicitud, cuando se reemplace el block de un motor registrado en un dominio.

6.- Puede solicitarlo el propietario registrado o el adquirente en una transferencia y la documentación a presentar, si fuera nuevo y producido por una fábrica  terminal nacional: es el certificado de fabricación, si es nuevo e importado,  certificado de importación emitido por la administración nacional de aduanas , y si el motor que se incorpore haya pertenecido  a un motor inscripto, certificado de baja  emitido por el registro interviniente (triplicado de la  Solicitud Tipo “04”). También se acompaña, factura de compra.

7.- A su vez,  si el motor incorporado es usado y no  haya pertenecido a un automotor inscripto, certificado  de fabricación o de importación ,y en el caso de que el motor que se incorpore sea armado con piezas de distinto origen, las facturas de compra de éstas, o si se trata de un block , el certificado de procedencia , y en caso de utilizarse el block dado de baja de un motor inscripto, el Registro Seccional receptor del  trámite de cambio de motor, solicitará el triplicado de la S.T. 04, que indica la inscripción de la baja.

8.- Por ende, lo que se peticiona es un cambio de block, nuevo nacional o importado o usado, o con el armado de las restantes piezas conforman el motor, o con piezas de otro origen legítimo, especialmente nuevas y se refiere a piezas tales como  bomba inyectora, volante de motor, alternador, etc.

9.- Incluso se prevé que alguna de las piezas indicadas, provengan de baja del automotor con recuperación de piezas y, por tanto, identificadas con los stickers que den cuenta de ello,  el interesado deberá presentar  la factura emitidas por el desarmadero  interviniente de las que surjan los números de los stickers  correspondientes a las piezas utilizadas para el armado del motor.

10.- En el caso de motor semiarmado (incluye block y tapas de cilindro), la factura deberá consignar además  el número grabado del block. En este supuesto, además de la numeración grabada, la verificación policial deberá dejar constancia de que el block de motor se encuentre identificado con su respectivo elemento identificatorio, en concordancia con la factura de compra. Y no se colocará marca de motor  en la Solicitud tipo 04, se deja  constancia que se trata de un motor A.F.F.

11. Asimismo, en el caso de que el motor que se incorpora sea consecuencia de un cambio amparado por  garantía de fabricación, los certificados que acrediten tal circunstancia.

12.- En cuanto  a que el motor que se incorpore haya sido subastado, se emitirán los certificados pertinentes por el ente subastante, que abonan su legitimidad.

13.- Respecto al block cabe resaltar que se acompaña una declaración jurada con firma certificada del  peticionario del trámite, en la que se deje constancia que, en el armado del nuevo motor se han utilizado las piezas del motor anterior con excepción del block que se ha reemplazado por uno nuevo, y si el cambio de block es consecuencia de un cambio amparado por garantía  de fabricación, solo deberá acompañar el certificado que acredite esa circunstancia.

14.- Ahora, cuando el block a incorporar, no posea numeración que lo identifique y se presente verificación que indique que carece de numeración teniendo base virgen, se otorgará una  codificación RPA/RPM, previa  presentación de la ST 02 correspondiente.

15. A los efectos de la tramitación de alta de motor, el Seccional recibirá la documentación que se presente y apreciará: a) se refiera al automotor inscripto,  b) el peticionario sea el titular del dominio según constancias del legajo y cuente con capacidad  suficiente para realizar el acto o el adquirente en  condiciones de inscribir la titularidad a su nombre. En caso de condominio, que peticionen en forma  conjunta todos los titulares  c)  los datos hayan sido consignados correctamente, d) se haya cumplido con la verificación física.

16. Cumplido, el Seccional procederá, si quien peticiona el alta de motor fuere el adquirente, a inscribir la transferencia de dominio, anotar el alta de motor en la hoja de Registro y  en el Título del Automotor (actualmente el sistema SURA al procesar el trámite emite nueva  documentación, teniendo en cuenta CAT y el Título lo recibe el usuario en su correo electrónico), nueva cédula, completar, firmar y sellar en el espacio reservado al efecto, cada elemento de la solicitud tipo 04, entregar al presentante el triplicado de la solicitud tipo juntamente con el Título y la cédula emitida, excepto en el caso previsto  del block dado de baja de un motor inscripto, donde no se entregará triplicado de la solicitud tipo, que  quedará retenida en el Legajo.

17.- Si el motor es semiarmado (block y tapas de cilindros) se terminará de armar  con las restantes piezas del motor anterior, se entregar la ST 04 al usuario. También, en   el proceso del cambio de block, se mantiene la  marca del motor, y el usuario  presenta la declaración jurada de que incorporó las piezas del motor dado de baja.

Si el  peticionante acreditara las facturas del resto de las piezas para el armado de motor, este mantendría  tratamiento como motor AFF  y la ST 04 no se entregaría al usuario, por lo  que quedaría retenida en el Legajo “B”.

Teniendo en cuenta estas dos acepciones, entendemos  que en los dos casos estamos en presencia  de un motor armado fuera de fábrica. Técnicamente es lo mismo, pero existe una depreciación  económica dado que uno no lleva la marca  del motor, dándole tratamiento como Armado Fuera  de Fábrica y disminuye el valor del automotor en el mercado.

18.- Armado con  piezas del motor anterior, se entrega la ST 04 y cuando presenta la factura de las piezas adquiridas para el armado,  el triplicado de la ST 04, queda retenida en el legajo, aunque aquí es conveniente reformar la norma y permitir la entrega del triplicado para que el comprador del block tenga la seguridad de lo que está adquiriendo en cuanto a que fue dado de baja y puede disponerse, o que fue armado con piezas legítimas. (el triplicado es una suerte de certificado del block, en este caso).

19.- La Solicitud Tipo TP se precarga en en el SITE y al igual que con el 04, se acompaña Título del Automotor, Cédula de Identificación

20.- Si por cualquier causa no se la hubiera presentado al solicitar la baja del anterior motor y de presentarse la solicitud de alta de motor simultáneamente con la de baja, la Cédula deberá presentarse recién al retirar el trámite terminado. En caso de robo, hurto o extravío,  se denuncia la misma ante el Registro.

21. Cuando el  motor que se incorpore haya pertenecido a un automotor inscripto, además de lo expuesto, el  Certificado de baja, debe ser constatado ante el  Seccional que lo emitió por intermedio del correo electrónico oficial, a cuyo efecto remitirá el documento escaneado , por parte del registro ante el cual se solicita el alta.

22.- Si fuera, el motor que se ingresa, usado y no haya pertenecido a un automotor inscripto, el  Certificado de fabricación o de importación ,según corresponda.

23.- En un motor armado con piezas de distinto origen, las facturas de compra de las restantes partes esenciales que componen el motor, con firma del vendedor certificada, salvo facturas emitidas conforme a normas impositivas vigentes, donde no se requerirá el recaudo de firma en ellas y deberá exhibirse el original y  acompañarse una fotocopia, a certificar por el Encargado del Seccional.

24- Si, alguna de las piezas indicadas, provinieran de un trámite de Baja del Automotor con Recuperación de Piezas, además de lo dicho en el punto 9, el interesado presenta factura emitida por el desarmadero interviniente de las que surjan los números de los elementos identificatorios correspondientes a las piezas utilizadas para el armado del motor.

25.– Ante motor subastado por un organismo oficial y ampliando supra,  la constancia de compra extendido por el organismo que dispuso la subasta a favor del peticionante del alta de motor, en la que deberán constar los datos individualizantes del motor, el cual previo a la inscripción del alta deberá ser constatado por el Encargado ante el organismo emisor.

Si el motor hubiere sido objeto de sucesivas ventas desde el adquirente en la subasta hasta el que peticiona su alta en un dominio, deberá presentarse  factura de compra que acredite la adquisición a favor de este último y la cadena de ventas, en fotocopia de las respectivas facturas hasta el último vendedor.

26.- Si la verificación presentada para el trámite resultare observada en lo que a la identificación del motor respecta, sólo se otorgará una codificación de identificación (R.P.A. o R.P.M, según el caso), si la causa de la observación coincidiera con lo expresamente indicado en el documento de origen de éste (falta de numeración, identificación adulterada).

27-  De existir prenda sobre el motor: notificación del acreedor prendario, del cambio que se realiza en la  st 04 o copia emitida por el Correo del telegrama colacionado o carta documento por el que se notifica. Lo  mismo si la prenda fuera sobre el automotor al que se le incorpora un motor.

28.- En cuanto a cambio de block, deberá tramitarse como un cambio de motor, como señalamos,  agregando que la verificación policial que se presente deberá dejar constancia de que el block se encuentra identificado con las dos numeraciones mencionadas anteriormente, en concordancia con la factura de compra.

29. Si el origen del motor dado de alta se hubiera justificado con un certificado de baja expedido por otro Seccional, se comunica al que emitió dicho certificado, el alta que inscribió y el número de dominio del automotor y si en ese lapso se realizó un cambio de radicación, el Seccional que emitió el certificado de baja, al recibir la aludida comunicación, deberá derivar la información al de la nueva radicación del automotor.

30.- Si en el cambio, hay pieza recuperada de una baja, el Seccional receptor del trámite deberá controlar si los números de los elementos identificatorios involucrados se compadecen con las piezas cargadas en el SURA, así como también la marca y el desarmadero interviniente, consignando como numeración identificatoria del motor o del block que se dé de alta la que tenía grabada originalmente el block del motor semiarmado al momento de peticionarse la baja con recuperación de piezas.

31.- No se admitirá el alta de un motor que ha sido dado de baja por destrucción total en grado tal que la parte deje de estar en condiciones para servir como motor y sea irrecuperable.

32.- Ningún automotor podrá tener registrado más de un motor. En consecuencia, se entenderá por cambio de motor a la baja y alta simultáneas de un motor con relación a un mismo automotor y, a los efectos registrales, serán tramitados como baja de motor y alta de motor, pudiendo presentarse ambas solicitudes en una misma Solicitud Tipo.

33.-  Cuando se trate de cambio de motores entre dos automotores de un mismo titular, que se encuentren radicados en distintos Seccionales, se deberán tramitar las bajas de motor antes de solicitar las altas y si fuere, entre dos automotores de un titular y el trámite se realice ante un mismo  Seccional en forma simultánea, no se exigirá la presentación de los certificados de baja .

34.-El Seccional que reciba un pedido de constatación de un certificado de baja, dejará constancia en la hoja de registro. Si al recibir el pedido de constatación, advirtiera que se encuentra asentada una comunicación proveniente de otro Registro  de algún alta efectuada con el original de ese Certificado de baja o con el duplicado, según sea el caso, procederá a formalizar la denuncia ante la Justicia y comunicar el hecho a los Registros intervinientes en las altas y a la Dirección Nacional.

35.- Por último si el motor a incorporar es eléctrico, amén de la factura de compra, un dictamen suscripto por ingeniero mecánico, matriculado y visado por consejo respectivo, que indique la fiabilidad del motor y de su instalación y anclaje el vehículo al cual se incorpora.

Dr. Eduardo Mascheroni Torrilla

Eduardo Mascheroni, docente en Cursos de Capacitación de Mandatarios en todo el país

54° ~ 15.10.19: El Cambio de Motor

53° ~ 16.09.19: Transferencia de automotor embargado y/o prendado: requisitos y procedimiento

52° ~ 05.08.19: El automotor en la Unión Convivencial

51° ~ 20.06.19: Caducidad del 08

50° ~ 27.05.19: Firma Digital: Su aplicación en trámites administrativos

49° ~ 22.04.19: Baja con Recupero de Piezas

48°~ 19.03.19: Cesión de Factura en la Inscripción Inicial

47° ~ 18.02.19: Efectos de la Posesión en el Régimen Jurídico del Automotor

46° ~ 10.12.18: Prenda Digital

45° ~ 29.10.18: La Unidad de Información Financiera y la Ley Nº 27.446

44º ~ 26.09.18: Regularización de Titularidad

43° ~ 13.08.18: Firma Digital

42° ~ 25.06.18: Sobre la Transferencia y otras cuestiones, una mirada de actualización

41° ~ 28.05.18: Prenda con registro: Cuestiones interpretativas

40° ~ 26.04.18: Los Autos «Artesanales»

39° ~ 21.03.18: Transferencia y Asignación del Código RPA o RPM

38° ~ 19.02.18: Firma Digital: ¿Su aplicación en los trámites registrales del automotor?

37° ~ 11.12.17: Modalidad de presentación de trámites por Disposición D.N. Nº 342/17

36° ~ 13.11.17: El Libro de Quejas Digital

35° ~ 17.10.17: Comunicación por mail los usuarios desde el Registro Seccional

34° ~ 11.09.17: Usucapión de Automotores: 3a Parte

33° ~ 07.08.17: Las Multas por Infracciones de Tránsito

32° ~ 13.06.17: El extravío de documentación registral y de un ejemplar de la Solicitud Tipo 08

31° ~ 26.05.17: La nueva modalidad de las Observaciones

30° ~ 17.04.17: Nuevo Código Civil y Comercial: Asentimiento ante la inhibición del cónyuge no titular

29° ~ 27.03.17: Los Motos no inscriptas y el Decreto N° 171/17

28° ~ 23.02.17: La primera de 2017 – Disposición D.N. N° 1/17: Aspectos de Interés

27° ~ 09.02.17:  La Inscripción Inmediata

26° ~ 19.12.16: La identificación de las personas ante los Registros

25° ~ 29.11.16: La Inscripción Inmediata

24° ~ 31.10.16:  Informe de Dominio Electrónico

23° ~ 17.10.16: ¿Es legal exigir el pago del Seguro para circular el auto?

22° ~ 20.09.16: Usucapión de Automotores (Parte II)

21° ~ 11.08.16: Comprobación de órdenes judiciales y administrativas y de fojas notariales

20° ~ 21.06.16: Cancelación de Inscripción de Prenda por Art. 25, Inciso c), 

19° ~ 05.05.16: La Guarda Habitual y el Domicilio Fiscal del Titular 

18° ~ 14.04.16: La Disposición D.N. N° 137/16

17° ~ 21.03.16: La Anotación de Inhibiciones

16° ~ 29.02.16: ¿Cómo inscribir un motovehículo nunca registrado?

15° ~ 29.12.15: El Permiso Notarial de Circulación

14° ~ 04.12.15: Asignación de Códigos RPA y RPM

13° ~ 18.11.15: ¿Usucapión de Automotores en el Nuevo Código Civil?

12° ~ 20.10.15: Exceptuando la Verificación

11° ~ 16.09.15: Su Nueva Guía Práctica

10° ~ 20.08.15: Más sobre las modificaciones del DNTR conforme al nuevo Código Civil y Comercial 

9° ~ 03.08.15: Los automotores en el nuevo Código Civil y Comercial, y otras cuestiones

8° ~ 22.06.15: La Caducidad de la Solicitud Tipo 08 en el Nuevo Código Civil y Comercial

7° ~ 21.05.15: ¿Transferencia entre Cónyuges en el Nuevo Código Civil y Comerial?

6° ~ 06.04.15: La Cesión de Factura en el Nuevo Código Civil y Comerial

5° ~ 10.02.15: Publicidad Registral y Verificación en el Nuevo Código Civil y Comerial

4° ~ 25.11.14: ¿Caduca la Solicitud Tipo 08? Fallo Finkelstein: Su aplicación

3° ~ 01.09.14: Presentación de un Trámite Registral

2° ~ 28.07.14. El Cambio de Tipo de Automotor

1° ~ 09.06.14: Requisitos esenciales en la Compra-Venta de un automotor usado

El automotor en la Unión Convivencial

Dr. Eduardo Mascheroni
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El Dr. Eduardo Mascheroni, docente en cursos de formación de Mandatarios en todo el país, ofrece hoy un tema de mucha actualidad: ¿Qué ocurre cuando una pareja de hecho que había adquirido un automóvil se separa? ¿Es de quien lo inscribió a su nombre? ¿Es de ambos por partes iguales?

«Una de las cuestiones que se consultan regularmente sobre el destino de un automotor es ¿quién resulta el propietario del mismo cuando su titular, integraba una unión convivencial y ésta se ha disuelto? El vehículo queda en posesión, uso o tenencia del otro miembro de la pareja, pero la/el ex, reclama derechos patrimoniales sobre el mismo, o su venta para repartir el precio o una compensación económica por haber contribuido a adquirirlo o mantenerlo. Especialmente ´conflictivo´ cuando esa persona pagaba o paga las cuotas de un crédito prendario o de un plan de ahorro de un automotor adjudicado».

«¿Ese bien es ganancial? Y si no lo es, cómo puede el integrante de la pareja disuelta, reclamar sus derechos sobre el mismo? Anticipamos nuestro criterio, del Código Civil y Comercial, artículos 509 al 528, surge claramente que sino media un pacto convivencial que regule los derechos patrimoniales de la pareja, es imposible, acreditar la existencia de ese derecho, ya que las vías judiciales para acreditarlo, son de difícil prueba».

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«Para ello, nos hemos basado, no solo en las normas aludidas, sino en los fundamentos de la unión convivencial, que surge de quienes fueran autores del Código Civil y Comercial en su faz doctrinaria (Lorenzetti, Kemelmajer), y una interesante nota en “Diario DPI Suplemento Civil, Bioética y Derechos Humanos Nro 16 – 18.06.2019”, de Federico Matías Marozzi.

«El planteo es: ¿Cómo se distribuyen los bienes adquiridos en el marco de una unión convivencial por uno de sus miembros, pero con aportes del otro con posterioridad a su disolución? en esto recordemos que antes del Código y Civil la unión convivencial (el concubinato), es situación de hecho que en nuestro derecho no producía efectos similares a los del matrimonio, y ninguna duda se generaba en torno a la inexistencia de ganancialidad de los bienes que habían sido adquiridos durante la vigencia del vínculo».

«Cada conviviente era dueño exclusivo de lo que ganaba con su trabajo, de los bienes que adquirió a su nombre y de los frutos que estos producían, salvo que se probara que esas adquisiciones se hicieron con dinero aportado por ambos, o que fueron el fruto del esfuerzo mancomunado de los dos, en cuyo caso la adquisición hecha a nombre de uno solo constituía un negocio simulado que era necesario probar, o podía generar un crédito por el monto de su aporte en favor de quien lo hizo, si la intención de ambos fue que el bien se adquiriese realmente para quien aparece como titular, y la contribución se hizo por un título que generaba la obligación de restituir».

«Ahora bien, al sancionarse el Código Civil y Comercial, se incorporan, las uniones convivenciales, con el propósito de, entre otros, resolver la problemática que se venía generando de los conflictos patrimoniales derivados de la disolución del nexo».

«Así, quedó establecido en el artículo 528 – Código Civil y Comercial, que a falta de pacto, los bienes adquiridos durante la convivencia se mantienen en el patrimonio al que ingresaron, sin perjuicio de la aplicación de los principios generales relativos al enriquecimiento sin causa, la interposición de la persona y otros que puedan corresponder».

«De la norma transcripta se puede extraer que: 1) se le otorga prelación a aquellos pactos que los convivientes pudieren haber celebrado en los términos de los 513 y concordantes del código, 2) a falta de existencia de convención alguna, se fija el principio general: los bienes continuaran en el patrimonio al que ingresaron, o sea en cabeza de quien figura como su propietario, excepto la protección de la vivienda familiar y su atribución (artículos 522 y 527), 3) por último, se enunciaron figuras del derecho común que habían sido utilizadas como vías para brindar solución a las controversias vinculadas a los bienes adquiridos durante la vigencia de la unión convivencial, en una enumeración no taxativa, ya que no se contempló la división de condominio, la simulación, ni la liquidación de la sociedad de hecho, figura derivada de la ley de sociedades a la que también se había recurrido en la jurisprudencia (hoy sociedades no regulares)».

«Entonces, cuando la pareja no realizó ninguna previsión contractual escrita y la situación registral de un bien no refleja la realidad de los aportes realizados para su adquisición, la cuestión se vuelve compleja, no basta con demostrar el aporte hecho para la compra del bien, porque, aun probándolo, la otra parte puede alegar que se trató de una donación que su compañero le hizo, y esta impediría la devolución de lo aportado. Por ello, debe demostrarse la causa por la cual la inscripción del bien se realizó a nombre de uno solo de los aportantes del dinero».

«Aquí es donde el enriquecimiento sin causa cobra trascendencia, hoy artículo 1794 del Código Civil y Comercial, por ende, si el enriquecimiento consiste en la incorporación a su patrimonio de un automotor, debe restituirlo si subsiste en su poder al tiempo de la demanda, y la procedencia de la acción se encuentra subsumida a la verificación de enriquecimiento del demandado; empobrecimiento de la demandante; relación causal entre esos hechos; ausencia de causa justificante del enriquecimiento con respecto al empobrecido; y carencia de otra acción útil para remediar el perjuicio».

«Veamos ahora su trascendencia práctica. La realidad económica imperante en la actualidad ha favorecido a que en el mercado de automotores, resulte cada vez más corriente la adquisición de automóviles mediante mutuos bancarios con garantía prendaria y mediante planes de auto-ahorro. Muchas veces, estos préstamos o planes son suscriptos solamente por uno de los miembros de la unión convivencial, quien al final de la contratación quedará posicionado como único dueño del bien, a pesar de que éste haya sido adquirido con aportes de ambos convivientes y en miras al uso común».

«El conflicto se produce cuando la convivencia se fractura y el miembro no titular del bien pretende la restitución de su aporte; no reclama la propiedad del bien, tampoco su restitución, sólo el dinero que aportó para el pago de su precio».

«Ninguna duda cabe en punto a que de aplicarse la regla general contenida en el artículo 528 se estaría convalidando una situación injusta, que no se condice con la realidad de los supuestos ilustrados. Por ello, fue menester de los tribunales brindar una solución, la cual –por su complejidad probatoria- no acabó siendo la más fiel».

«Concretamente, resulta particularmente dificultoso para el reclamante incorporar al pleito los avales probatorios pertinentes. Como se dijo, resulta preciso acreditar el enriquecimiento ajeno, el empobrecimiento propio, la relación causal entre ambos hechos y la ausencia de causa justificante, por lo cual –en lo que hace a estos supuestos- la prueba suele estar dirigida a demostrar que los pagos de los vencimientos mensuales pactados por uno de los convivientes fueron abonados con dinero del peculio de su contraparte».

«Y es aquí donde la cuestión se vuelve más compleja, ya que por la situación de la convivencia bien pudo poner a disposición de uno de los convivientes los comprobantes de tales pagos que eran propios del otro. A su vez, no puede pasarse por alto que también deberá justificarse la actividad y capacidad económica del reclamante, de manera de acreditar que se encontraba habilitado patrimonialmente para solventar los respectivos pagos, ya que nunca podría haber realizado aporte alguno si no contare con liquidez para ello».

«Frente a estas dificultades, lo que resulta aún más relevante es que en estas dos situaciones particulares no se puede recurrir a otra figura para encausar el reclamo. No se puede entablar división de condominio, ya que la titularidad registral sólo se encuentra en cabeza de uno de los miembros de la unión convivencial; no existe contradocumento que justifique una acción de simulación; y la figura de la ex sociedad de hecho tampoco resulta apropiada, desde que los bienes de que se trata muchas veces no son adquiridos con un ánimo lucrativo, sino para brindarle movilidad a la familia, porque la existencia de tal sociedad (que implica contar con ánimo de lucro común) no se condice con la realidad de los hechos».

«Como queda a la vista, si bien la norma del artículo 528, receptó –en parte- el criterio de la jurisprudencia, no brindó una solución definitiva al conflicto. Tal es así que, nadie dudaría que, en caso de inexistencia de pacto entre convivientes, los bienes adquiridos durante la vigencia de la unión convivencial continuarán en el patrimonio al que han ingresado. Por tanto, no existe innovación en este sentido, ya que, para solucionar los posibles conflictos patrimoniales surgidos de la ruptura del vínculo, debemos continuar recurriendo a los medios de reclamo aquí señalados«.

«Por lo tanto, las posibilidades de conflicto continúan aún latentes y con vigencia en nuestros tribunales, ya que siquiera se han brindado elementos para encaminar la controversia jurisprudencial existente en la materia. Desde allí, se concluye que la manera más eficiente de desactivar la controversia en cuanto a este punto es una sola: la previsión contractual».

Concluyendo, algunos aspectos tenidos en cuenta por quienes impulsaron el Código Civil y Comercial, en esta materia:

  1. El Código Civil se sale de la noción de «concubinato» por la carga peyorativa que presenta y opta por la noción de «uniones convivenciales».
  2. Se tuvo en cuenta que en materia previsional, la Suprema Corte de la provincia de Buenos Aires, reconoce desde el 2009 al concubinato como comunidad entre los convivientes, con rasgos de notoriedad, o una situación fáctica que exige convivir en forma pública en aparente matrimonio.
  3. La previsión protectora establecida mediante la adjudicación del uso del inmueble sede del hogar familiar a la ruptura de la unión convivencial se complementa con similar tutela que se reconoce para el caso de muerte del compañero convivencial.
  1. Volviendo sobre el artículo 528, se prevé ante su disolución, la cuestión relativa a la distribución de los bienes adquiridos por los convivientes durante la unión. El principio es la prevalencia de la autonomía de la voluntad de las partes en este aspecto: la distribución de los bienes se regirá por lo que los convivientes hubiesen determinado de antemano en los pactos de convivencia suscriptos; no obstante se establece una norma supletoria que viene a fijar regla en relación con una cuestión arduamente debatida, estableciendo la permanencia de los bienes en el patrimonio al cual pertenecen —conforme la titularidad— sin perjuicio de las pertinentes acciones ante eventuales situaciones, como el enriquecimiento sin causa.
  2. El eje diferenciador entre matrimonio y unión convivencial, ha sido reconocer a ambas derechos fundados en los derechos humanos. En este marco, ni el régimen de bienes ni el hereditario constituyen efectos jurídicos que comprometen directamente ese tipo de derechos, por ello su expresa exclusión al tratarse de uniones convivenciales, o sea entre convivientes no hay bienes gananciales como regla, salvo que lo digan en un convenio, ni derechos hereditarios.
  3. Los convivientes, según lo dispuesto por el artículo 514, inciso c), pueden preveer la división de los bienes obtenidos por el esfuerzo común en caso de ruptura y regir sus relaciones económicas por pactos de convivencia (artículo 518).
  4. La cuestión más difícil de resolver se presenta cuando el bien registrable se inscribe a nombre de uno de los convivientes pero es comprado con el aporte de ambos; en este caso el miembro no titular debe probar: su aporte económico, la causa por la cual la inscripción no refleja la realidad económica que le dio origen y la inexistencia de donación, al entregar el dinero para la adquisición del bien.
  5. Reiteradamente, sostuvo la jurisprudencia que la sola existencia de una unión convivencial o «concubinato» no hace presumir la conformación de una sociedad de hecho y el código con el artículo 528 vuelve, una vez más a ratificaro, al valorizar el pacto de convivencia y en definitiva, la autónomía de la voluntad».

Dr. Eduardo Mascheroni Torrilla