Crítica: Toyota SW4 GR-Sport

La fábrica de Toyota Argentina en Zárate produce desde más de dos décadas dos modelos: Hilux y SW4. Pero eso no es todo. Desde 2018, esa fábrica se convirtió en una de las pocas habilitadas por Toyota para desarrollar y producir modelos de la división deportiva Gazoo Racing.

Se sumó la SW4 GR-Sport, creada sobre la base de la conocida SUV de siete asientos. Se lanzó a la venta en noviembre de 2021 y Gazoo Racing Argentina les prestó una unidad a Motor1 para probarla durante una semana. Tiene un precio de lista de 14.297.000 pesos y la crítica completa se reproduce a continuación.

Por fuera
“¡Pero si es igual a las otras SW4!”, diría el consumidor promedio. “¡Me encantan los cambios en el diseño!”, dirá el cliente habitual de la SW4. Por eso, para esta nota, invitamos a Nacho, un usuario habitual de la SUV de Toyota, que además nos prestó la tosquera donde realizamos la producción de fotos, y manejó la nueva SW4 GR-Sport. Lo cierto es que los cambios en el diseño son pocos, pero bien notorios.

Por empezar, todo el paragolpes delantero, la parrilla frontal y las ópticas son de nuevo diseño. Desaparecieron varias curvas y ahora hay más líneas rectas, con un spoiler frontal más prominente. El resultado: la GR-Sport tiene una trompa más agresiva y deportiva, rematada por el emblema GR (abajo, a la izquierda).

La GR-Sport se vende con el techo y los espejos pintados de negro, es decir: tiene carrocería bitono excepto cuando se elige el color negro (donde todo es negro). Las llantas también son de nuevo diseño, aunque conservan el mismo tipo de neumático: Bridgestone Dueler H/T 265/60R18.

Atrás hay más cambios: se modificó el alerón sobre el techo, se incorporó un difusor inferior y tiene otro emblema GR. Una vez más, se la ve más moderna y agresiva, aunque hay que admitir que sólo los más detallistas usuarios de la SW4 apreciarán los cambios. No está mal, ese es el público al que apunta a conquistar Toyota con esta versión más cara y exclusiva de su SUV. Acá es necesario hacer una aclaración: todos estos cambios en el diseño (excepto los emblemas GR y las llantas negras) es posible encontrarlos también en la SW4 Diamond (13.681.000 pesos), que tiene un planteo más confortable que deportivo.

La SW4 compite en nuestro mercado contra otras SUVs de siete asientos. La única que también está derivada de una pick-up es la Chevrolet Trailblazer (200 cv, 10.874.900 pesos, basada en la S10), pero también hay que mencionar a las Jeep Commander (170 cv, desde 10 millones de pesos), Hyundai Santa Fe (200 cv, 82 mil dólares) y Kia Sorento (200 cv, 120 mil dólares).

Ninguna de estas rivales tiene un planteo “deportivo” como esta SW4. ¿Cuán “deportiva” es la GR-Sport? Avancemos.

Por dentro
La cabina de la SW4 GR-Sport sigue teniendo las virtudes de siempre: gran espacio interior, buen equipamiento y materiales sin lujos, aunque con muy buena calidad de fabricación. También conserva sus defectos: plegado incómodo (y algo ruidoso) de la tercera fila de asientos y falta de techo panorámico. Con respecto a las otras SW4, la GR-Sport se diferencia por ofrecer: revestimientos interiores en color negro y con costuras rojas (en puertas, plancha de instrumentos, volante, asientos y freno de mano), volante en cuero microperforado y con emblema GR, tapizados en cuero sintético y con imitación de Alcántara en el centro y emblema GR en el botón de encendido y los apoyacabezas delanteros. A eso se agrega la placa de identificación Gazoo Racing, con el número de “Serie Especial” de la unidad. Por tratarse de una unidad de pruebas, este ejemplar tenía el “SE 0000”.

La postura de manejo tiene poco de deportiva. Sigue siendo igual a una SUV: confortable y elevada. Sólo se realizaron leves modificaciones en las butacas delanteras, con materiales de relleno un poco más firmes. Sigue siendo una comodísima máquina para hacer viajes largos en familia o con amigos.

Mantiene el baúl con un volumen de 350 litros de capacidad (con las siete plazas en uso) y 900 litros (con la tercera fila plegada). La rueda de auxilio es del mismo neumático y llanta que las titulares. Qué bueno, porque después de la prueba en la tosquera sufrimos una leve pinchadura en la rueda trasera izquierda. El auxilio homogéneo no complicó el regreso a casa.

Seguridad
Acá no hay cambios ni novedades, aunque la SW4 siempre vino muy bien equipada en este aspecto. La GR-Sport mantiene siete airbags, todos los controles imaginables (ABS, ESP, ASR, tráiler, ascenso/descenso de pendientes) y las asistencias a la conducción (ADAS) integradas en el llamado Toyota Safety Sense: control de crucero adaptativo, alerta de riesgo de colisión, frenado autónomo de emergencia, alerta de cambio de carril, alerta de punto ciego y alerta de tráfico cruzado trasero. Hay varios autos importados que ni se acercan al equipamiento de seguridad de la SW4
nacional.

La última vez que la SW4 fue sometida a una prueba de choque por un organismo
independiente fue en diciembre de 2015. Con el protocolo de LatinNCAP de aquél entonces
obtuvo la calificación máxima de cinco estrellas
en todos los rubros. Pasó mucho tiempo y
cambiaron los protocolos, sería bueno conocer un ensayo más moderno.

Motor y transmisión
Acá tampoco hay cambios y en este punto es necesario explicar una vez más cómo Toyota
establece categorías diferentes para los modelos firmados por Gazoo Racing
: GR-Sport (cambios leves, sobre todo estéticos, como esta SW4 GR-Sport), GR (deportivos de calle, con cambios mecánicos, como los GR Yaris y GR Supra) y GRMN (deportivos pensados para la competición, pero homologados para la calle, como los GRMN Yaris).

Esta lógica se rompió un poco con la tercera evolución de la Hilux GR-Sport: además de
cambios estéticos
, también se modificó el motor (pasó de 204 a 224 cv), aunque eso sólo fue para los mercados de Argentina y Brasil.

En síntesis, la SW4 GR-Sport tiene la misma mecánica de las otras SW4: motor 2.8 turbodiesel, con 204 cv a 3.400 rpm y 500 Nm a 1.600 rpm. Se combina con caja automática de seis velocidades (con levas del cambio en el volante) y tracción 4×4 desconectable (con reductora).

Comportamiento
En diciembre de 2020, probé la SW4 SRX con el restyling más reciente. Ya con esa actualización, Toyota había introducido cambios en la suspensión de las Hilux y SW4 producidas en Zárate. Sin embargo, el comportamiento dinámico seguía estando distante de otros vehículos con chasis de largueros fabricados en el país. Alcanza con manejar una Hilux y una Amarok para notar la gran diferencia de estabilidad, a favor de VW. Lo mismo ocurre entre una SW4 y una Trailblazer: el producto de Chevrolet es claramente más estable que el de Toyota.

Con la SW4 GR-Sport, Toyota introdujo algunos cambios en el chasis. Son bien puntuales, pero el efecto en el comportamiento es notable.

“En la búsqueda de un manejo más divertido buscamos lograr una mejor estabilidad dinámica y una mayor precisión en la dirección, pero manteniendo el confort de marcha”, explicaron los ingenieros de Gazoo Racing Argentina.

Lo que se hizo fue modificar la suspensión de la SW4 al instalar nuevos amortiguadores
monotubo en los dos ejes
, como ya ocurrió con las diferentes evoluciones de la Hilux GR-Sport. A diferencia de los amortiguadores convencionales bitubo, los monotubo tienen una mayor área de pistón para actuar sobre el mismo diámetro de absorción. Esto les permite trabajar con una presión interna diez veces mayor que en un amortiguador bitubo. Además, se adaptan mejor a superficies desparejas porque tiene una mejor disipación del calor (la cámara de aceite está mejor refrigerada). Como se puede ver, el cambio es muy simple y concreto. Lo que importa, sin embargo, es que el efecto en el comportamiento dinámico de la SW4 es muy favorable.

Mejora cuando se transita en línea recta: desaparecieron las inclinaciones de la carrocería con viento cruzado y transmite mayor confianza al volante. Mejora en curvas: hay una respuesta más veloz y directa del vehículo ante los movimientos de la dirección, lo que ayuda a mejorar el trazado de las curvas.

Al reducirse el rolido de la carrocería, los cambios de carriles a alta velocidad son más precisos y fáciles de controlar. También desaparecieron los rebotes tras superar desniveles en el camino: las ruedas se sienten siempre bien en contacto con el suelo y ya no está más esa sensación de “navegar en un bote”.

Por último, el confort de marcha no se vio afectado: la rapidez de respuesta de estos amortiguadores a las vibraciones de alta frecuencia ayudan a eliminar los movimientos de la carrocería y filtran muy bien las imperfecciones del camino. Ahora te estarás preguntando: si los amortiguadores monotubo son tan buenos, ¿por qué no se los pusieron a todas las SW4? Pregunté eso mismo y me respondieron que la puesta a punto de la SW4 siempre buscó priorizar el confort de marcha por encima del comportamiento dinámico, con el foco puesto en el desempeño off-road.

“En Toyota Gazoo Racing dividimos en dos grupos a los modelos GR-Sport: las Hilux GR-Sport y Land Cruiser GR-Sport tienen el foco puesto en el manejo deportivo off-road. En la SW4 GR-Sport, a pesar de ser 4×4, se decidió hacer foco en el comportamiento en asfalto”, explicaron en la marca. Lo cierto es que, durante la semana de pruebas, la manejamos en asfalto, tierra y barro: en todos los terrenos se mostró claramente superior a la SW4 convencional. ¿Acaso la GR-Sport es tan buena como una SUV con estructura monocasco? No, todavía se nota la rusticidad del chasis de largueros, pero la mejora es notable.

Por eso, pienso que es una pena que no se haya implementado la misma mejora de potencia
en el motor que recibió la nueva Hilux GR-Sport III
: el chasis de la SW4 GR-Sport ahora está en perfecta condiciones para recibir 20 caballitos extra. Tal vez eso llegue con una segunda evolución de la SW4 GR-Sport (tal vez).

Con respecto a las prestaciones, no hay diferencias con respecto a la SW4 SRX que probamos hace dos años: acelera de 0 a 100 km en 10.2 segundos y alcanza una velocidad máxima de 195 km/h. Consume una media de 10.5 litros cada 100 kilómetros (con un gasto de 9 litros en ruta y 12 en ciudad). En sexta y a 120 km/h, el motor trabaja a sólo 1.800 rpm.

Conclusión
Siempre me gustó la SW4. Creo que es el mejor vehículo para viajar por Argentina y hasta escribí que la elegiría si tuviera que escoger un auto para usar por el resto de mi vida. Sólo tiene dos grandes defectos: las listas de espera para conseguir una unidad son larguísimas (hay concesionarios que hoy toman reservas con entregas previstas para dentro de 18 meses) y es carísima. La SW4 hoy arranca con precios de lista de 10.8 millones de pesos (SR 4×4 de cinco asientos) y llega hasta los 14.2 millones en el caso de la GR-Sport. Es uno de los vehículos de pasajeros más caros fabricados en Argentina. Sin embargo, son valores de lista que resultan “baratos”, si uno mira los importantes sobreprecios que piden en internet por unidades con poco uso.

Después fueron llegando las diferentes evoluciones de la GR-Sport, con más modificaciones en el chasis y más potencia en el motor. Gazoo Racing dejó de ser sinónimo sólo de “Hilux con stickers” y llegaron los deportivos importados: GR Yaris, GR Supra y Land Cruiser GR-Sport. En el caso de la SW4 GR-Sport, las mejoras en el comportamiento dinámico son tan buenas y notables que el mejor consejo que le podemos dar a Toyota es que le aplique estos cambios a toda la gama de esta SUV fabricada en Zárate. Y, ya que estamos, que eleve la potencia hasta 224 cv, como ya ocurrió con la Hilux GR-Sport.

Fuente: Motor1

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