Mitos y verdades sobre las baterías de los autos eléctricos

Uno de los grandes interrogantes de la movilidad eléctrica es saber cuánto tiempo vivirán las baterías y qué pasará con ellas cuando llegue ese momento. Si bien existen algunas referencias concretas porque los primeros autos híbridos están cumpliendo 20 años y los primeros 100% eléctricos ya van por 15, todavía sigue siendo un terreno casi desconocido, donde se plantean muchos ideales o teorías de lo que debería pasar, y hay que esperar que el tiempo transcurra para poder comprobarlas.

Lo que sí existe es un conocimiento profundo de la química y de la tecnología que, aplicadas a las baterías, permiten aprender cosas útiles para sacarles mejor provecho, rendimiento y beneficios. Y quizás por esa razón, es que las baterías tienen más larga vida de lo que el imaginario popular cree.

Y a las pruebas hay que remitirse. Nic Thomas, Director de Marketing de Nissan Inglaterra, le dijo a Forbes que “casi todas las baterías que Nissan ha instalado en sus autos eléctricos todavía están allí, y llevamos 12 años vendiendo coches eléctricos”. Y para dar mayor certidumbre de la situación, agregó que “es todo lo contrario de lo que la gente temía cuando lanzamos los vehículos eléctricos por primera vez: que las baterías durarían poco tiempo”.

El Nissan Leaf, lanzado en 2010, lleva vendidos más de medio millón de autos y casi todos siguen circulando con la batería original. “Al final de la vida útil del vehículo, 15 o 20 años más adelante, quitas la batería del automóvil y aún estará en buen estado, con quizás un 60 o 70 % de la carga utilizable”, aseguró.

Otra prueba de esta situación está dada por la garantía que las marcas de autos eléctricos ofrecen para las baterías. La mayoría ha tomado la decisión de asegurar 8 años de uso o 160.000 kilómetros, equivalentes a 100.000 millas. Pero algunos han ido más allá, porque Toyota entrega su modelo UX300e de la marca de lujo Lexus, con diez años o un millón de kilómetros de garantía. Y hace algo similar Mercedes con el EQS, aunque no llega al millón de kilómetros, sino a 250.000, pero mantiene la década de garantía. Incluso Renault, que incursionó con las baterías en 2013 con el modelo Zoe, asegura que hoy, todas ellas siguen funcionando a un 99%, lo que le permitiría extender aún más la vida útil de las mismas.

Todos estos valores, no contemplan un especial cuidado de las baterías. Se calculan simplemente usándolas como cada propietario lo necesite, así como se usa un auto con motor térmico. Pero hay cosas que se pueden hacer para que las baterías perduren más tiempo aun. Varios factores podrían influir en un mejor rendimiento, como la temperatura a que estén expuestas, o el modo de cargarlas y la potencia a las que se las conecte.

Hartung Wilstermann, Ejecutivo de Webasto, proveedor de baterías de Hyundai, asegura que “Una batería envejece más rápido en el Sahara que en la zona templada”, para explicar que el calor reduce la vida de las baterías y el frío es menos perjudicial, más allá de los sistemas de refrigeración que todos los autos eléctricos tienen, e incluso de aislamiento térmico externo que las protege del frío muy intenso.

La otra condición que puede alterar la vida de una batería son los ciclos de carga. “La carga con alta potencia tiende a no ser tan buena para la batería, si no es necesaria”, dice Kai-Philipp Kairies, fundador de Accure, una empresa que monitorea baterías para una de las grandes marcas alemanas de automóviles. Por eso, los especialistas recomiendan comprar autos con baterías grandes, de mayor autonomía, pero no para evitar las pérdidas de tiempo en las estaciones de carga, sino para enchufarla menos veces, y porque las baterías de gran capacidad toleran mejor las cargas rápidas, a las que todo el mundo quiere ir para demorar, si fuera posible, lo mismo que demanda llenar un tanque de combustible hoy en día.

Pero hay otros consejos que Kairies ofrece y que pueden ser vitales para una mejor y más larga vida de una batería de un auto eléctrico. No es aconsejable cargar completamente la batería y luego dejar detenido el auto, por ejemplo, toda la noche. Es como una banda elástica: si mantienes la banda tensa, pierde su flexibilidad mucho más rápido”, le dice el ejecutivo de Accure a AutoBild de Alemania. Lo correcto sería programar el proceso de carga para que la batería esté llena inmediatamente antes de poner el auto en marcha comenzar el día.

Y el mismo ejemplo se aplica al porcentaje de carga que se elige dar a la batería. Enchufarla a la red con un 10% para completarla al 100%, es menos beneficioso que si se la conecta al 30% y se la carga hasta el 70 u 80%. Cuánto más se estira la carga, menos flexibilidad tendrán sus celdas. Aunque tampoco recomiendan cargar solo el 5% en cada oportunidad que sea posible para mantener la carga siempre en el máximo posible. Eso tampoco ayuda por la constante entrada y salida de electricidad.

Con este panorama, no hay tantos misterios y sí una gran certeza: por lo menos habrá que esperar unos diez años para empezar a conocer el resultado del fin de un ciclo.

Fuente: Infobae

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