Denuncia de Posesión: El plazo para adquirir por el paso del tiempo

El Dr. Eduardo Mascheroni es docente en cursos de formación de Mandatarios en todo el país y el autor con mayor número de colaboraciones Web en Panorama Registral.

Hoy presenta un nuevo artículo, donde responde a la pregunta de si, una vez obtenida la cédula y constancia de posesión se alcanza la propiedad del bien por el mero paso del tiempo.

«Sin duda, la Denuncia de Compra y Posesión o el Sistema de Regularización de Titularidad fijado por la Disposición D.N. N° 317/2018 , incorporado en el Digesto de Normas Técnico Registrales como Capítulo V del Título II más sus Circulares interpretativas, las D.N. N° 56 y N° 57 del año 2018, han supuesto una de las innovaciones jurídicas más relevantes del régimen y el sistema de registración de automotores de los últimos  años, a consecuencia de la aplicación del Código Civil y Comercial, implementando en agosto de 2015 y que introduce la figura de la posesión en los bienes muebles registrables, lo que comprende a los automotores (ver artículos N° 1890 a 1940 de dicho cuerpo legal, en particular, artículos N° 1893, 1899 y 1902)».

«Sobre este tema, en doctrina y en la interpretación de los registradores y del área normativa de la DNRPACP, mucho se ha escrito y dictaminado, y por nuestra parte en Panorama Registral, y otros foros, hemos expuesto nuestra opinión y semblanzas del sistema, incluso con anterioridad, haciendo referencia  al potencial juicio de usucapión de automotores, prácticamente inédito en la materia, ya que la posesión del automotor, hasta que se introduce como figura jurídica  en el Código Civil y Comercial, no era relevante (Ver: Usucapión y Posesión de Automotores)».

«En esta oportunidad, y merced a las muchas consultas, recibidas en nuestros sitios de asesoramiento virtual,  responderemos a la inquietud de si, una vez obtenida la cédula y constancia de posesión, dentro de un plazo determinado, se obtiene la propiedad del bien, por el mero transcurso del tiempo, y cuales son los medios para alcanzar el derecho de propiedad por parte del poseedor».

1.- Previo a ello, una breve reseña, del sistema de regularización dominial que pretende la denuncia de posesión, sin perjuicio de remitir a las normas y doctrina mencionadas supra. Se denuncia ante el Registro Seccional donde está inscripto el automotor, motovehículo o máquina, contar con la posesión del mismo, declarando como se obtuvo, asumiendo la responsabilidad de uso, verificando el rodado y abonando la deuda que pudiere existir de impuesto a la patente, porque, básicamente, el titular registral no suscribe la solicitud tipo 08 para transferir, por diversas razones, que hemos aludido en las notas referenciadas.

Hecho esto, el Registro Seccional, califica el trámite y expide la cédula y constancia de posesión al denunciante (puede ser coposeedores, aunque ello no está mencionado en  la norma registral, pero surge del art. 1912 del Código Civil y Comercial), quien será el único habilitado a conducir el vehículo, y que para mantener la posesión, debe renovar cédula, al año de su vencimiento, acreditando la verificación y el pago de la patente.

2.- ¿Pero puede hacerlo indefinidamente? Sí, conforme a la Circular D.N. N° 56/18 en su parte primera, punto c), aunque entendemos  que el propósito de la norma (Disposición D.N. N° 317/18, ver sus fundamentos, en los considerandos 6 al 18 de la citada norma registral, donde se alude a las prescripciones del código civil y comercial en materia de derechos reales en general, prescripción adquisitiva y posesión en particular), es que el poseedor, oportunamente y no a muy largo plazo,  procure obtener el derecho de propiedad por vía judicial, mediante el proceso  de una transferencia (titular que se niega a transferir), sucesorio (titular fallecido y la presentación del poseedor como tercero acreedor de la sucesión con derecho a transferir, si ha obtenido el rodado del  causante o de los herederos o el cónyuge supérstite, o es un heredero que le adquirió al causante antes de fallecer por boleto o cesión) o la usucapión que importa adquirir el bien, por el paso del tiempo, la denominada prescripción  adquisitiva, con justo título, acreditando diez años o más de posesión (contar con un boleto de compraventa) y sin justo título (vulgarmente “sin papeles”), probando veinte  años de posesión pacífica e ininterrumpida.

3.- Para usucapir, ¿es necesario demostrar que el boleto se obtuvo del titular directamente? (la llamada usucapión breve o decenal o con justo  título). En tal sentido del artículo 1899 del CC y C, no surge claramente si es así o bien puede haberse adquirido de un tercero y éste a su vez del titular o de una cadena de terceros, entendemos que por analogía  con  el mismo  juicio en inmuebles, es necesaria acreditar la cadena de cesiones, y es factible porque el art. 8 del Capítulo V, Título II del DNTR, lo menciona cuando hay una Denuncia de Venta hacia un tercero que no es el poseedor denunciante y se habilita la transferencia de  oficio aunque en  forma condicional por dos años, donde, de no haber oposición por vía judicial, se adquiere el dominio pleno, superado dicho plazo.

Párrafo aparte para el concepto judicial y doctrinario de justo título, desarrollado desde hace 50 años, en tal sentido, cuando se planteen juicios de usucapión en conformidad al citado artículo 1899, se deberán tener en cuentas las premisas similares sobre la validez del boleto de compraventa como justo título en materia de inmuebles y su aplicación o no a los automotores, (dada la singularidad del trafico negocial del automotor), la cadena de boletos y que se considere justo título (lo es la st 08 o es solo un documento abstracto que contiene la petición de inscripción del dominio??, ya que es lo mas asimilable a la escritura pública inmobiliaria), por ende reseñamos conceptos sobre la cuestión hoy arraigados y dejamos planteado su debate en la potencial usucapión de automotores: “1) Es justo título el acto jurídico que tiene por finalidad transmitir un derecho real principal que se ejerza por la posesión, revestido por las formas exigidas para su validez, cuando su otorgante sea incapaz o no legitimado a ello, 2) La prescripción adquisitiva decenal (breve) es un privilegio que tienen aquellos poseedores con justo título y buena fe, 3) El instrumento privado o “boleto de compraventa” no es justo título, ni sirve como fundamento para obtener la prescripción breve, 4) El “boleto de compraventa» emanado de un no propietario no ofrece seriedad alguna, ni certeza sobre los derechos que se pretenden transmitir, 5) Los títulos no inscriptos son inoponibles al reivindicante (esto tiene especial relevancia en automotores, dada la naturaleza constitutiva del régimen de inscripción del derecho de dominio— (1).

4.- ¿Y que otras pruebas cabe reunir? Aquí, teniendo en cuenta la larga experiencia en materia de usucapión, no solo con el Código Civil anterior, sino remontándonos al derecho romano, son necesarios, testimonios, y prueba documental fehaciente, como pagar regularmente el seguro del bien, el impuesto a la patente,  abonar multas por infracciones de tránsito, reparaciones del vehículo y cualquier medio probatorio que acredite un hecho posesorio.

Es decir que se actúa con ánimo de dueño, aunque limita este obrar, conforme a las cláusulas interpretativas anexas a la Disposición D.N. N° 317/18 contenidas en la Circular D.N. N° 56/18, parte primera, cláusulas H)  e I) que impide realizar otro acto que no fuere el duplicado de chapa patente por extravío (Disposición N° D.N. N° 392/18 que modifica el Título II, Capítulo XIX, del Digesto, introduciendo la figura del poseedor  para dicho trámite), renovar la cédula de posesión,  el reempadronamiento del título III, Capítulo II del Digesto, o informes de dominio, quizás sea necesario analizar ampliar este espectro a actos que no perjudican a un eventual otro sujeto con derecho a la propiedad como el cambio de uso, cambio de motor, cambio de tipo, asignación de código RPA/RPM. Esto es aplicable tanto a la usucapión breve como a la usucapión largal (la veinteañal). Recomendamos apreciar los arts.  1928 a 1930 del Código Civil y Comercial.

5.- Por otra parte, la posesión tiene los efectos que prevé los arts.  1895 y 1897 del  Código, según el art. 1939 y conforme al art. 1937, la posesión se puede ceder y se puede heredar, por ello consideramos  que la prohibición de venta de la parte primera, inciso h)  de la Circular D.N. N° 56/18, que prohíbe actos de  dueño al poseedor , la de transferir se infiere  “el poseedor no puede peticionar ningún trámite…” es contradictoria con el código civil y comercial que debe prevalecer, en tal situación. Nuevamente remitimos al Código Civil y Comercial, en sus artículos N°s 1909, 1911, 1916 a 1918.

6.- ¿Cuál es entonces el plazo para adquirir el  dominio por el paso del tiempo? Reiteramos, los fijados en el art. 1899 del Código Civil y Comercial, esto es 10 años con justo título (un boleto, preferentemente del titular registral al poseedor) y 20 años, siempre como mínimo, sin justo título (“sin papeles”).

¿Y porqué muchos sostienen, que se adquiere a los dos años de contar con  la posesión o de haberla denunciado en sede registral? Entendemos que fruto de una confusión interpretativa, que deviene de dos causas. La primera, que el artículo 8 del Capítulo V, Título II del Digesto, permite la transferencia de oficio (sino hay observaciones impeditivas como el fallecimiento del titular registral, lo que da lugar a la sucesión o la inhibición del titular o bien el embargo del automotor, esto sino lo toma a cargo el adquirente, por art. 27 de la sección 1°, Capítulo II, Título II del Digesto) a favor del poseedor que no ha sido denunciado por denuncia de venta, pero hay una denuncia de venta hacia un tercero, que no es el poseedor.

Y en  ese caso, se otorga un Título y Cédula condicional, de propiedad, por el plazo de dos años o 24 meses, y como ya dijimos, de no haber oposición, se adquiere el dominio definitivo.

La segunda causa, está contemplada en el Régimen Jurídico del Automotor, artículos 3 y 4, y replicada en el artículo N° 2254 del Código Civil y Comercial, y guarda relación con la inscripción del dominio, por transferencia, de un automotor robado o hurtado, pero de buena fe, es decir, el adquirente ahora dueño, desconoce su origen ilícito, la Transferencia se inscribe y si transcurren dos años desde el acto inscriptorio, podrá repeler cualquier reinvindicación porque la ley ya lo considera dueño de pleno derecho, excepto que se pruebe la mala fe. Es mas, durante el período hasta arribar a los dos años, si le exigen devolver el bien, tiene derecho a  ser indemnizado por el justo precio pagado en su adquisición.

Y finalmente, en tercer lugar, el art. 1898 del Código, que dice:  “Prescripción adquisitiva breve. La prescripción adquisitiva de derechos reales con justo título y buena fe se produce sobre inmuebles por la posesión durante diez años. Si la cosa es mueble hurtada o perdida el plazo es de dos años. Si la cosa es registrable, el plazo de la posesión útil se computa a partir de la registración del justo título”.

Veamos: a) para las cosas muebles la prescripción adquisitiva es bianual, pero las muebles que no se registran, ejemplo, un televisor, no así con el automotor o una embarcación, o semovientes, que se registran, allí por ser registrables, el plazo de posesión, b) ¿Se computa desde la registración del justo título, o cual es esta situación? No nos cabe duda, que la inscripción constitutiva del derecho de dominio, conforme  a los arts. 10 , 14 y 15 del régimen jurídico del automotor. c) la denuncia de posesión del Capítulo V, Título II del Digesto, no es la inscripción de un título, solo la denuncia de la existencia de una posesión y la imposibilidad de transferir y de poder  circular, tiene como fin primario, posibilitar  que el poseedor use el automotor, asuma la responsabilidad de uso y declarando la posesión  ante el Estado (el Registro Seccional donde está radicado), el hecho tome conocimiento público para luego, en una posterior instancia  judicial (transferencia, usucapión, sucesión), hacer valer la misma y obtener mediante  resolución del magistrado, la propiedad del bien. Esta denuncia, por el paso del tiempo y por sí sola, no otorga el dominio.

Pero, en modo alguno, existe una norma ni en el Régimen del Automotor, ni en el Digesto, ni en el Código Civil y Comercial, que permita adquirir el dominio pleno por el paso del tiempo, una vez denunciada la posesión, a los dos años de plazo de dicha denuncia, excepto como dijimos , la adquisición, fruto de la transferencia condicional de oficio, ante una denuncia de venta hacia un tercero que no es el poseedor denunciante.(que tampoco supone adquirir por usucapión o el paso del tiempo sino de oficio, y aguardar un plazo prudencial para confirmar el derecho sino hay terceros con mejor derecho, que lo hagan valer judicialmente).

Esperamos, entonces haber dado algunas precisiones a este interesante  trámite de la denuncia de compra y posesión o de regularización de titularidad, y abogamos  por perfeccionar la norma dictada, ya hace más de un año, mediante la incorporación de soluciones que concilien la misma con la figura de la posesión del Código Civil y Comercial.

Eduardo Mascheroni Torrilla

(1) “El Justo título, y la prescripción decenal en el Código Civil y Comercial” ,Autor:de Benedetto, Ervar G., Revista de Derechos Reales y Registral – Número 11 – Octubre 2019, Fecha:23-10-2019, Cita: IJ-DCCCLXII-712”

Maquinaria Agrícola, Vial e Industrial: Régimen de Usadas no Inscriptas

El Dr. Eduardo Mascheroni es docente en cursos de formación de Mandatarios en todo el país.

Hoy presenta en nuestra Web un detallado análisis referido a la inscripción de Maquinaria Agrícola, Vial e Industrial, con especial acento en las Usadas no Inscriptas.

«El Régimen Jurídico del Automotor ha incluido por Ley Nº 24.673 a las máquinas agrícolas y viales (por extensión interpretativa, las industriales de igual modo) autopropulsadas, como bienes muebles registrables conforme la atribución que cuenta el organismo de aplicación de ampliar los objetos de registración».

«Conforme a ello, consideramos en esta nota, la reglamentación normativa , según su incorporación al Art. 5° del Decreto Ley  6.582/58 ratificado por Ley Nº 14497 y texto ordenado del Decreto Nº 1114/97, la citada Ley Nº 24673 y las Disposiciones de la Dirección Nacional de Registros de la Propiedad automotor y créditos prendarios, vigente a la fecha de la presente, siendo el registro inscriptor los de créditos prendarios con competencia en maquinaria,  pero circunscriptas a las maquinarias producidas o ingresadas al país con anterioridad al 1° de diciembre de 1997, en que comenzó a implementarse el denominado “Registro MAVI”.

  1. La registración de la maquinaria usada, está regulada por la Disposición DN 1.255/99 y sus modificatorias, y atento a que la obligatoriedad de la registración de la maquinaria agrícola, vial e industrial, es exigible desde el 1° de diciembre de 1997 (según art. 2º de la Disposición D.N. Nº 948/97) y surge a partir de la Ley 24.673 que incorpora al Régimen Jurídico del Automotor, en su art. 5º, a las maquinas agrícola y vial; y aunque el texto legal, no menciona a las maquinarias industriales, también se consideran incluidas en esa enumeración por su condición de autopropulsada, como ya dijimos.
  2. Es en la Disposición D.N. N° 948/1997 citada, que se enumera la categorización de las maquinarias y queda establecida la obligatoriedad de su inscripción para aquellas maquinarias producidas o ingresadas al país, luego del 1° de diciembre de 1997.

«En tal sentido, el art. 5° del régimen jurídico del automotor- Decreto Ley 6.582/58 establece: “A los efectos del presente Registro serán considerados automotores los siguientes vehículos: automóviles, camiones, inclusive los llamados tractores para semirremolque, camionetas rurales, jeeps, furgones de reparto, ómnibus, micrómnibus y colectivos, sus respectivos remolques, y acoplados, todos ellos aun  cuando no estuvieran carrozados, las maquinarias agrícolas incluidos tractores, cosechadoras, grúas, maquinarias viales y todas aquellas que se auto propulsen. El Poder Ejecutivo podrá disponer, por vía de reglamentación, la inclusión de otros vehículos automotores en el Régimen establecido”.

Consecuente a ello, el art. 2º de la Disposición D.N. Nº 948/97 prescribe: «La inscripción de dicha maquinaria será obligatoria, en una primera etapa, con relación a la nueva (0 KM) de fabricación nacional, producida desde el 1° de diciembre de 1997 por las Empresas Terminales inscriptas como tales en la Dirección Nacional y a la importada que ingrese al país a partir de esa misma fecha”.

Todos los vehículos allí mencionados constituyen cosas muebles registrables, motivo por el cual su registración es obligatoria.(arts. 1°, 6°, 10°, 14° y 15° del RJA)

3. A partir del año 1999, mediante la Disposición DN nº 1.255/99,  incorpora al Régimen Obligatorio de Registración a aquellas maquinarias autopropulsadas agrícolas, viales o industriales de origen nacional; fabricadas con anterioridad al 1° de diciembre de 1997 o importadas e ingresada al país hasta esa fecha.

4. Con anterioridad a la sanción del Decreto Ley nº 6.582/58 no existía una normativa que expresamente contemplara la registración de estos vehículos, lo que importaba inseguridad jurídica en cuanto a los negocios que comprendan a dicho rodados, al no aplicarse el Régimen Jurídico del Automotor .

Es así , si nos atenemos al ordenamiento  entonces aplicable, que la simple posesión de buena fe de una máquina que no fuese robado o perdido, hacía presumir el derecho de propiedad sobre el mismo (Arts. 2.311,  2.312, 2.351 y 2.412 del Código Civil Argentino, debido a la redacción de Vélez Sarsfield, sancionado en el año 1871).

Posteriormente, el valor económico que los mencionados rodados y los automotores fueron adquiriendo, la posibilidad de su precisa identificación, el riesgo que generaban y los ilícitos que comenzaron a producirse, en torno a ellos, impusieron la necesidad de un tratamiento diferente.

5. De allí, que hoy contamos para todos los automotores contemplados en el RJA, con la registración de un automotor, como cosa mueble registrable, mediante un sistema de  acto obligatorio, real, constitutivo y de convalidación.

a) Obligatorio: Art. 6° RJA: “Será obligatoria la inscripción del dominio en el Registro Nacional de la Propiedad Automotor …”.

b) Constitutivo: Art. 1° RJA: “La transmisión del dominio de los automotores deberá formalizarse por instrumento público o privado y sólo producirá efectos entre las partes y con relación a terceros desde la fecha de su inscripción en el Registro Nacional de la Propiedad del Automotor”.

c) Real: es un registro real; toma como base de imputación el objeto del derecho, el automotor.

d) Convalidante: la inscripción tiene la virtud de purgar los vicios del derecho registrado.

6) A consecuencia de ello, queda en claro que quien está en posesión de una máquina que no está inscripta, no puede probar su titularidad, porque la inscripción de las máquinas al igual que el automotor es constitutiva, como señalamos y  constituye a su poseedor en titular.

La doctrina y jurisprudencia dicen pacíficamente al respecto, que quien está en posesión de una máquina o automotor no inscripto, siempre es poseedor de mala fe (Art. 1.895 del Código Civil y Comercial “Respecto de las cosas muebles registrables no existe buena fe sin inscripción a favor de quien la invoca…”).

Tampoco, podrá acceder a un seguro, atento Circular D.R.S. N° 25/2016, “… las compañías aseguradoras, con carácter previo a la emisión de las pólizas, deben verificar que las máquinas se encuentren inscriptas en los Registros correspondientes…”, y  no se puede constituir una Prenda, ya que la ley N° 12962 y el digesto en el Título II Capítulo XIII estipulan que la misma en materias de automotores, se constituye sobre bienes inscriptos conforme al RJA».

Por otra parte, en el caso de que, con la máquina, se provoque un daño, el responsable es el propietario en forma objetiva (aunque no posea o conduzca el rodado),  pero endilgar responsabilidad será dificultoso en forma objetiva (art. 1757 CC y C), al no existir inscripción del derecho de propiedad en el registro público.

8) Para subsanar la situación expuesta , entonces, se ha dictado la Disposición DN Nº 1255/1999, sobre Registración de la Máquina Usada, la que es materia de análisis, en esta nota:

 A partir de la misma, se observan tres categorizaciones de dichos vehículos:

 1. Las máquinas producidas e ingresadas al país antes de 1992.

2. Las máquinas producidas e ingresadas al país entre 1992 y 1997.

3. Las posteriores al 01/12/1997, aquí por aplicación de la Disposición D.N. Nº  948/1997.

Las maquinarias comprendidas en las dos primeras etapas se rigen, así, por la Disposición DN 1.255/99 y sus modificatorias, y las posteriores al 01/12/1997 por el Digesto de Normas Técnico-Registrales del Régimen Jurídico del Automotor. (Título II, Capítulo I, Sección 1a y 3a), conforme a la citada Disposición D.N. Nº 948/1997.

9) Los requisitos para patentar la maquinaria usada, son los siguientes:

 a) Solicitud Tipo 05 en sus tres ejemplares (original,duplicado y triplicado), debidamente redactada y firmada con arreglo al Digesto título I, capítulo I y por analogía con las inscripciones iniciales del título II, capítulo I, secciones 1 y 3.

b) Verificación física de la maquinaria practicada por la planta habilitada, donde se determina el  modelo-año.

c) Certificado de existencia o no de gravamen prendario extendido por el Registro Seccional de la Propiedad del Automotor con competencia exclusiva sobre MAVI  con jurisdicción , en  el domicilio del solicitante de la inscripción.

d) Declaración jurada del peticionario con su firma certificada ante escribano público o el encargado del seccional que le corresponda , mediante la cual asuma la responsabilidad civil y penal respecto de la autenticidad de la documentación que acompaña para acreditar la posesión, o manifestación de poseer por causa légitima.

10. Según el caso, la documentación prevista alternativamente en alguno de los siguientes supuestos:

a. Si la máquina estuviera patentada en jurisdicción municipal o provincial deberán presentar el comprobante de pago del impuesto a la radicación (patente) de automotor, extendido a nombre del solicitante o certificación de esa circunstancia o de baja expedida por la autoridad de esa jurisdicción. Si la documentación mencionada precedentemente no estuviera extendida a nombre del solicitante, se deberá acompañar el o los recibos que acrediten las sucesivas ventas.

b. Si la máquina no hubiera sido patentada, se requerirá factura o recibo de compra original del fabricante, concesionaria o comerciante del ramo. Si la documentación mencionada  recedentemente no estuviera extendida a nombre del solicitante, se deberá acompañar con el o los recibos que acrediten las sucesivas ventas.

c. Si la máquina no hubiera sido patentada, se requerirá factura o recibo de compra original del fabricante, concesionaria o comerciante del ramo. Si la documentación mencionada  recedentemente no estuviera extendida a nombre del solicitante, se deberá acompañar con el o los recibos que acrediten las sucesivas ventas.

d. Certificado de fabricación o documentación que acredite su nacionalización, en original y fotocopia.

e. Constancia emitida por el Registro Seccional de la Propiedad Automotor con competencia exclusiva en MAVIyCP correspondiente, de la cual surja que el solicitante constituyó derecho real de prenda sobre la máquina cuya registración se pretende.

f. Documentación impositiva o societaria de la que surja que la máquina cuya inscripción se pretende se encuentra incorporada al patrimonio del solicitante, en original y fotocopia, la cual deberá ser autenticada por el Encargado del Registro.

g. En caso de no poder justificarse el legítimo origen de la máquina por alguna de las formas contempladas precedentemente, y siempre que se trate de máquinas que según su verificación física en planta habilitada fueran nacionales fabricadas hasta el año 1992 inclusive o importados ingresados al país hasta el mismo año inclusive, el solicitante deberá suscribir una declaración jurada avalada por dos testigos, formalizada por  escritura pública o ante el Registro Seccional, en la que se precisen, pormenorizadamente, las causas que legitimen la posesión de la máquina y donde conste que se han notificado al declarante y testigos que la falsedad de la declaración lo hará incurrir en las sanciones previstas en la legislación penal.

11. Posteriormente, al dictado de la norma comentada,  se protocolizaron dos Disposiciones que modificaron la obligatoriedad de la inscripción de la maquinaria autopropulsada usada, dejando a criterio y voluntad del usuario su registración, ya que la Disposición D.N. Nº 1.380/99, suspendió la vigencia de la Disposición DN 1.255/1999.

Luego, la Disposición D.N. Nº 285/2002, dada  la situación económica del país, en esa época, estableció la posibilidad de inscripción de la maquinaria para quienes así lo consideraran pertinente, y rectificó el artículo 1° de la Disposición 1.255/99 (poniéndola nuevamente en vigencia): “Artículo 1° – A partir del 3 de junio de 2002, podrá peticionarse la inscripción de la maquinaria agrícola, vial o industrial autopropulsada de origen nacional fabricada con anterioridad al 1° de diciembre de 1997, y de la importada ingresada al país con anterioridad a esa fecha”.

Es a partir de esta normativa que, actualmente, se llevan a cabo las inscripciones de aquellas maquinarias calificadas bajo este criterio, como Usadas no inscriptas.

Aplicado el procedimiento descripto, de no existir observaciones, el registro MAVI, practicará la inscripción procediendo de acuerdo a lo previsto en el Título II, Capítulo I, Sección 3ª, artículo 16, del Digesto (proceso de inscripción de automotor importado).

El arancel aplicable es el mínimo fijado como nº 32 de la tabla respectiva, por Resolución MJDH nº 314/2002.

12. Es factible que , en consonancia con los cambios introducidos para actualizar los procedimientos de registración de automotores, a partir de la Disposición D.N. N° 70/2014 y concordantes, este trámite sea replanteado, o bien el poseedor opte por la denuncia de compra y posesión del Título II Capítulo 5, del Digesto, no obstante , consideramos que no es el caso, ya que se trata en general de maquinarias que son “propiedad” del peticionario del trámite que no la inscribió porque a la fecha de su compra (generalmente tres décadas atrás o más), no era obligatoria la registración y hoy la necesita para que sea objeto de una prenda

Por ende, las previsiones normativas reseñadas, especialmente, punto  10,  apartado f)de la presente, son las que se ajustan a resolver el caso planteado.

Dr. Eduardo Mascheroni Torrilla