Tras la devaluación: cuánto aumentaron los autos 0 km y por qué los precios siguen siendo un espejismo

Fiat Cronos, el auto más vendido de la Argentina.

Noticia del diario «Clarín», 18/8/23

La devaluación del 22 % del Gobierno está impactando en todos los precios y los autos no son la excepción. Es más, el mercado automotor suma el agravante de agregar estos nuevos aumentos a los anunciados a fines del mes pasado por la ampliación del impuesto Pais.

Las primeras listas de precios que van llegando a los concesionarios oficiales tras las PASO reflejan incrementos que van entre el 8 y el 17 por ciento, un promedio similar al que se acumuló en julio. Por lo tanto, hoy hay que hablar de precios de lista que están entre un 25 y 30 por ciento por encima de principios del mes pasado.

El Peugeot 208 tiene toda su gama «topeada» por el impuesto interno.

Estos incrementos, sin embargo, no llegan a reflejar la imagen real y completa. Por un lado, hay muchos modelos que están «topeados» para que no sean cargados con el impuesto interno conocido también como «impuesto al lujo». Pero después en el concesionario se vende como si tuviera el impuesto.

La realidad también muestra que no queda mucho por aumentar. El mercado está dominado por modelos de producción nacional y en el último mes y medio no ha ingresado ni un solo vehículo importado. Ni siquiera de Brasil, que es el que más nutre las gamas bajas y más accesibles.

Y en gamas más altas, que generalmente llegan importadas, o entre los segmentos de pickups de producción nacional, los sobreprecios despegan bastante el valor de la transacción final de lo que dice la lista de precios oficial.

Aumentos y precios ficticios

La primera reacción que se vio después de las PASO fue la misma que afectó a varios sectores: las concesionarias frenaron las ventas de 0 km a la espera de nuevas listas de precios. Y si se tomó alguna reserva fue a «precio final abierto».

Lo mismo pasó incluso en los sectores de taller, en donde el pedido de precio por una pieza por parte de una aseguradora pasó a ser una decisión entre cuatro o cinco personas para determinar qué valor se pasaba. En ese caso en particular se optó directamente por no informar precio hasta nuevo aviso.

Con este panorama es difícil predecir lo que vaya a ocurrir con las ventas de 0 km en los próximos días. «Lo cierto es que la devaluación fue del 22,5% y los aumentos de precios son mucho menores» mencionaron desde una compañía.

La primera marca en publicar sus nuevas listas de precios fue Renault. Ahora el auto más barato de la empresa del rombo, que es el Sandero, tiene una gama que arranca con un precio de lista de $ 7.220.500. La semana pasada tenía un valor inicial de $ 6.562.400 y a principios de julio, $ 5.871.900.

En esta tabla de precios también se refleja lo que se aprecia en las listas de la mayoría de las marcas que tienen modelos por debajo del impuesto interno: gamas completas, es decir, variedad de versiones con distintos equipamientos y configuraciones, que tienen precios idénticos. Es que pasarse de esa barrera implica aumentar un 25% el valor de lista.

Volkswagen Polo, renovado y recién llegado al mercado argentino.

En el caso de Renault, por ejemplo, el número mágico es $ 8.291.300. En ese valor se ubican todas las versiones de Stepway, de Duster y de Captur y Kangoo II (opciones de pasajeros).

Algo similar sucede con el Peugeot 208, fabricado en El Palomar y segundo auto más vendido del país. Todos las versiones ya estaban «topeadas» en $ 8.101.000. Incluso una nueva variante (Roadtrip) presentada oficialmente esta semana.

En una condición parecida quedó el auto más vendido de la Argentina, el Fiat Cronos, que se produce en Córdoba. Luego de los aumentos, este sedán compacto tiene un precio de arranque en $ 8.300.000. A principios de julio el valor de referencia en la lista de precios oficial era de $ 6.300.000.

El Citroën C3 llega importado de Brasil.

Volkswagen también publicó aumentos para sus modelos. La flamante gama del Polo, presentada apenas hace un par de semanas ya tuvo incrementos. El modelo más accesible (Track) pasó de $ 7.152.500 a $ 7.724.700 y el más caro fue de $ 12.915.000 a $ 13.948.200.

Existe otro espejismo en el mercado automotor argentino, que, por ejemplo, se manifiesta en una marca como Citroën. Buena parte de la gama de C3, su modelo más económico y de C4, permanecen «topeados» y sin aumentos. Pero se trata de modelos que llegan importados de Brasil y, por lo tanto, hace un mes y medio que no ingresan a suelo argentino. Y por ahora no hay noticias de cuándo volverán a recibir autorizaciones de importación.

De las marcas consultadas, Ford y Toyota mantienen por el momento los precios que tenían vigencia desde el viernes pasado, previo a las PASO. Pero se descarta que registrarán aumentos en sus listas de precios, a más tardar, a principios de septiembre.

Es que para esa fecha también se debería publicar el nuevo mínimo imponible del impuesto interno, lo que elevaría el techo que hoy le pone tope a muchos precios de lista.

Y a partir de allí, lo que va a parecer un espejismo serán las cuotas de plan de ahorro, ya que los precios de lista de los modelos más económicos (usados para referenciar el valor de las cuotas) van a tener mayor margen para crecer. Pero van a ser muy reales.

La Noticia en Clarín

Autos: preocupación en el sector por la caída de los stocks de 0 km

Noticia de ´Ámbito Financiero´, 16.08.23

Con un mercado automotor con las operaciones casi paralizadas por la devaluación del peso, las concesionarias están a la espera de que las fábricas envíen las nuevas listas de precios con el ajuste de los valores al nuevo tipo de cambio.

En algunas agencias se concretaron operaciones que ya estaban pautadas con una suba de precio de alrededor de 15% respecto al viernes.

“Cerramos dos ventas con un aumento de 15%, en un caso, y de 20%, en el otro. Se pactó el reajuste con los compradores. Todavía no tenemos la lista nueva, pero nos manejamos con esos valores hasta que llegue la comunicación oficial” dijo a Ámbito el gerente de una concesionaria porteña.

La demora en dar a conocer los nuevos precios se debe a varios motivos. Uno es la dificultad que tienen las automotrices para definir la escala de precios.

La base imponible del impuesto al “lujo” – que ronda los $8.400.000 de valor al público – funciona como un tope para subir los precios sin que los 0 km paguen ese tributo. Al aumentar los autos que estén por debajo, se agolpan todos los modelos en un mismo valor. La alternativa es que algunos modelos pasen a pagar ese impuesto, pero eso implica un recargo muy fuerte sobre el valor final.

Es por eso que, algunas marcas, están analizando repartir el incremento entre este mes y el próximo, ya que a partir de septiembre subirá la base imponible y habrá más margen para aumentar.

También la decisión pasa por perder mercado sin sacrificar rentabilidad o mantener los objetivos de volumen a costa de menores ingresos.

Si bien hay una demanda sostenida, no es en todos los segmentos. La mayor presión está en el mercado de los importados que, por las trabas para ingresar vehículos, está desabastecido.

En el caso de los nacionales, no hay mucho margen para subir fuerte los precios porque ya se estaba operando con algunas bonificaciones por una demanda más débil.

Otro de los motivos es esperar a lo que decida la competencia ya que ninguna marca quiere ser la primera en anunciar un aumento de gran magnitud.

En este contexto de tanta incertidumbre, en las concesionarias está preocupados por la situación financiera y la descapitalización de las empresas.

“Si vendemos a un valor que después no vamos a poder reponer, se pone en riesgo la salud de la empresa. Hay que ser muy cuidadosos…”, explicaron en otra agencia.

Es por eso que, en muchos casos, se debida parar las ventas hasta que se despeje el escenario y solo se realicen operaciones como para cubrir los costos fijos. El problema es la presión que hay desde las terminales para que sus redes cumplan con los objetivos mensuales de ventas.

Según los últimos datos de julio, a los que accedió Ámbito, el stock total de autos en el mercado era de 58.763 unidades. Esto equivale a un mes y medio de ventas. Lo normal es que el stock represente unos tres meses de ventas para poder tener a la red abastecida.

Se trata de todos los vehículos que hay en el país. Técnicamente estaban todos con certificados disponibles para patentar. Están en toda la cadena entre la fábrica, la red de concesionarias y revendedores. Hay que tener en cuenta que una buena parte -alrededor del 30%- corresponden a planes de ahorro que requieren un trámite más largo para ser patentados.

También están todos los 0 km vendidos de forma convencional y que se fueron patentando en lo que va de agosto. Hay que tener en cuenta que la facturación de un mes, se traslada a patentamientos del mes siguiente.

Lo restante está en la red en stock. Eso no quiere decir que no estén a la venta porque las agencias los tienen “pisados” ante la incertidumbre de precios. Es posible que se dé en algunos casos, pero no es generalizado. Por ejemplo, pueden estar en los salones de venta que, en promedio, necesitan unas seis unidades. El otro punto es que ese stock se alimenta por la llegada de nuevas unidades. En este caso, de producción nacional ya que no se autoriza la importación de 0 km desde fines de junio.

Esta es una preocupación en el sector porque al haberse cortado el flujo de ingreso de vehículos importados, el nivel de stock se está reduciendo a un volumen muy bajo y se teme que, de no autorizarse la importación, en pocas semanas las concesionarias podrían quedarse sin vehículos y con fuerte caída de las ventas.

La oferta de vehículos nacionales no alcanza a cubrir las necesidades de la demanda debido a las características de los modelos que se producen en el país, en su mayoría pickup.

El mix del stock, según información a la que accedió Ámbito hasta el 10 de agosto, es del 58,4% de vehículos nacionales y un 41,6% de importados. De todas maneras, en el sector estiman que por el “cepo” importador esa relación cambie drásticamente y los nacionales se acerquen al 70% de las ventas.

La Noticia en Ámbito