El desplome del consumo profundiza la crisis en la industria que ya funciona a “media máquina”

Según datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, la utilización de la capacidad instalada en la industria se ubicó en el 58,5% en febrero de 2019, 5,9 puntos porcentuales menos que el registrado en el mismo mes de 2018. Los sectores más golpeados, una vez más, el textil y el automotriz.

La utilización de la capacidad instalada en la industria fue del 58,5 por ciento en el segundo mes del 2019, lo que significó una caída de casi 6 puntos porcentuales con relación a igual mes de 2018, informó el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC).

Lo preocupante es que tales números delinean una curva ascendente que no retoma el alza. Por ejemplo, la capacidad ociosa de febrero de 2018 fue de sólo 35,6 por ciento, por lo que sólo se utilizaba el 64,4 por ciento de los recursos. Más atrás, en febrero de 2017 fue del 40% y en el mismo mes de 2016, de sólo de 35,8%.

Fuente: Infocielo.com

El “método Toyota” que hizo a la Hilux el modelo más vendido

En los últimos años, el caso Toyota es tema de análisis en el país. En el mundo ya está asimilado desde hace mucho tiempo. Sin embargo en la Argentina está gozando de una etapa de deslumbramiento tardío, con el crecimiento que está teniendo la marca, pese a todos los avatares económicos y al manejarse con las mismas reglas de juego de la competencia. Su cenit lo alcanzó en 2018 al lograr posicionar a la pickup Hilux, de producción nacional, y al importado Etios, como los dos modelos más vendidos en el mercado local (en 2016 lo había alcanzado sólo con la Hilux). En lo que va del año, la “chata” local sigue en el primer puesto. A esto se suma que es la automotriz que más produce, la que más exporta y, mientras abundan las suspensiones en el sector, trabaja con la plantilla completa. Otro dato que agiganta su fama es el de tratarse de una automotriz “nueva” en la Argentina, ya que está cumpliendo 20 años desde su radicación. Es normal, ante cada hecho positivo que genera, en contraste con el resto, que abunden las preguntas que buscan echar luz a este misterio. La explicación tiene que ver con cuestiones filosóficas, organizativas y estratégicas. Algunos de los “secretos” que se describen a continuación rigen en todos el mundo y otros cuentan con particularidades locales.

KAIZEN

La base del sistema Toyota parte de una cuestión cultural que se basa en el método Kaizen de “mejora continua”. Una forma de gestión y optimización de procesos que tiene su origen en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial que resalta el liderazgo y la toma de decisiones. Desde entonces se decidió que la empresa y los empleados deben trabajar de manera conjunta para lograr los objetivos. Por ejemplo, no se consideran las suspensiones o despidos como una forma de solución de problemas. Si los hay será por cuestiones de disciplina, no económicas. “Entendemos que no es culpa del trabajador la situación económica, es responsabilidad de uno buscar los medios para superarla” dijo recientemente, Daniel Herrero, titular de la filial local, al explicar por qué no había suspensiones en su empresa. Ante este compromiso, la actitud de los trabajadores es diferente y participativa.

JUST IN TIME Y JIKODA

Dentro de la filosofía Kaizen se engloban distintos procedimientos operativos como el Sistema de Producción Toyota TPS (sigla en inglés). Por ejemplo, el Just in Time (disminuye los stocks y se opera mediante un flujo continuo), el Jikoda (introduce el “toque humano” para control de calidad), el 5S (Clasificar, Organizar, Limpiar, Mantener y Ser disciplinado) o el Toyota Bussines Practice (un proceso de 8 pasos para resolución de problemas) o los “5 por qué” (preguntarse de distintas formas antes de tomar una decisión) La mayoría de estos sistemas se implementan en otras empresas pero, al basarse en una cultura diferente, no logran la misma efectividad.

Fuente: Ambito.com

Un argentino presidirá la filial de Mercedes-Benz

Manuel Mantilla

Desde el 1o de mayo, Manuel Mantilla será el presidente de Mercedes-Benz Argentina. El ejecutivo, de 45 años, sumará esa responsabilidad a su actual función de managing director de Vans para el país. Reemplazará a Roland Zey, quien retornará a Alemania como head global de Aersales Vans. Así, habrá cerrado su segundo ciclo al frente de la filial, cuyo volante tomó entre 2010 y 2014, y entre el 1o de enero de 2018 y los primeros cinco meses de este año. En su segundo paso, además de CEO de Mercedes-Benz Argentina, fue managing director de Vans para América latina.

Es la primera vez que, en 68 años, la filial de la estrella tiene un presidente surgido de la filial. Los únicos antecedentes previos de argentinos fueron Juan Manuel Fangio, quien presidió el directorio en los ’60 y ’70 -luego, fue presidente honorario hasta su fallecimiento, en 1995 aunque las funciones ejecutivas estaban a cargo del management de la empresa. El otro caso fue Jonathan Holcomb, quien presidió la entonces filial subsidiaria de Daimler-Chrysler entre 2000 y 2004. Nacido en la Argentina, sin embargo, era un expatriado que había desarrollado casi toda su carrera en el exterior.

Fuente: Cronista.com