A pesar de los descuentos, las ventas de autos de febrero siguen en los niveles de 2004

Tras un comienzo de año difícil para el mercado automotor, las ventas de autos 0km no remontan en febrero a pesar de los beneficios y descuentos que ofrece el sector

Noticia de «El Cronista», 20 de febrero

El año empezó con una fuerte caída en el patentamiento de 0 kilómetros. De hecho, fue el peor enero de los últimos 20 años. Con proyecciones que no superan las 340.000 ventas para 2024, el nivel de patentamientos no se recupera en el segundo mes del año y, con 9203 unidades vendidas hasta el momento, el sector calcula terminar el periodo con números similares al mismo mes de 2004, cuando se comercializaron 18.754 vehículos.

«Está todo muy quieto. Casi no hay consultas y viene muy poca gente al salón. Desde que empezó el año, vendimos 17 unidades», explicó un concesionario oficial de una de las tres mayores automotrices del país.

A pesar de que los ejecutivos de las terminales iniciaron el año con una proyección de 360.000 ventas para 2024, la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara) fue más pesimista y estimó un mercado de 340.000 patentamientos que, según advirtieron podría recalibrarse hacia cifras menores. Hace 20 años se vendieron en la Argentina un total de 290.000 vehículos.

«Este año no estará muy por arriba de las ventas de 2004. La demanda está frenada y, por problemas de coyuntura, la oferta también. Aunque proyectamos superar los 300.000 patentamientos, tenemos que esperar a la segunda parte del año. Creemos que, cuando mejore la macro, el mercado automotor podrá salir adelante», afirman en la industria.

Según explican en el sector, la principal causa de la caída en la demanda de 0 kilómetros es la pérdida del poder adquisitivo de los argentinos. Sin embargo, se suma también el faltante de unidades, ocasionado, principalmente por el freno en las terminales. Tanto la planta de General Motors (produce la Chevrolet Tracker en Santa Fe), como la línea de pick-ups de Nissan y Renault (fabrican las Frontier y Alaskan en Córdoba) y la de la alemana Volkswagen en Pacheco, están paralizadas por falta de insumos.

Por esta razón y para impulsar las ventas, los concesionarios optaron por ofrecer beneficios y descuentos en los vehículos. Algunos, por ejemplo, bonifican la primera revisión técnica, ya que cuentan talleres propios en sus instalaciones. Otros, deciden vender los 0km a precio de lista o hasta con descuentos. De acuerdo con fuentes del sector, se trata de medidas «provisorias».

Según reconocieron en una concesionaria que ofrece el Taos, el SUV que Volkswagen produce en la Argentina, con precios de lista, «la coyuntura nos hace perder. Tenemos que ceder nuestros márgenes de rentabilidad para incentivar las ventas en un contexto difícil». Hoy, el Taos se comercializa con su valor recomendado: $ 38,6 millones.

No obstante, admiten que aquellos modelos que se ofrecen con descuentos son, principalmente, los de origen nacional. Tal es el caso de algunas versiones de la Nissan Frontier y la Renault Alaskan, así como también el utilitario Peugeot Partner o Citroën Berlingo -ambos se producen en El Palomar-.

«Los modelos Sandero, Stepway, Logan, Kangoo (pasajero), Kangoo Express (furgón) y Alaskan tienen una financiación a tasa 0,0% de hasta $ 2 millones en 12 meses», contó un concesionario de la marca francesa.

La Noticia en «El Cronista»

Compró un auto y al tiempo se lo secuestraron para rematarlo porque tenía deudas

Noticia de «7 en punto», de Río Negro, 17 de febrero

Un hombre compró en una concesionaria de Viedma un Renault Megane a finales de 2018. Pagó entregando un vehículo de menor valor y dinero en efectivo. Cuando fue realizar los trámites para la transferencia, debía tres años de patente. Reclamó a la empresa vendedora. No tuvo una solución. Cuatro años después, le secuestraron el vehículo para rematarlo.

Todo comenzó cuando la familia decidió cambiar su antiguo Renault 19 por un modelo más nuevo, con más prestaciones. En la concesionaria le tomaban su usado, así que concretó la operación.

En la denuncia indicaron que si bien el vehículo fue entregado a la familia en el mismo momento que se efectuó el pago, el problema surgió al intentar realizar los trámites para efectuar la transferencia en el registro automotor.

Allí constataron que existía deuda de patentes por los períodos 2015, 2016 y 2017. Según expresaron, recién en ese momento se enteraron de la situación. De esta manera, no pudieron terminar el trámite, pero siguieron utilizando el auto ya que “les resultaba necesario”.

En mayo de 2022, sin embargo, le secuestraron el vehículo “con fines de subasta para pagar las deudas del titular registral”. Recién pudieron recuperarlo casi un año después.
Iniciaron un trámite en Defensa del Consumidor. Allí la concesionaria ofreció pagar las deudas de patente, “no obstante dicha solución no fue efectivizada”.

Ya en el juicio civil, la empresa argumentó que el comprador nunca presentó el 08 del vehículo que entregó, porque “el auto estaba a nombre de otra persona”. Ello causó a la concesionaria “graves perjuicios” porque no se podía vender.

Por eso pidió que se tenga en cuenta una excepción que rige cuando el demandante no ha cumplido todas sus obligaciones contractuales.

El juez civil tuvo en cuenta la parte documental: boleto de compra y venta, denuncias ante Defensa del Consumidor, informes del martillero público que iba a realizar el remate, del Registro Automotor, entre otros.

También declararon varios testigos. Entre otros, allegados al comprador que dieron cuenta el uso que le daba al vehículo. Dijeron que incluso tuvo que suspender unas vacaciones cuando se le secuestraron el auto.

El magistrado concluyó que “ha existido incumplimiento contractual por parte de la demandada totalmente imputable” a su accionar.

A la hora de evaluar los daños, en principio rechazó el patrimonial, ya que el vehículo continúa en poder del comprador. En cambio, hizo lugar a una serie de indemnizaciones por otros daños.

La privación de uso “se encuentra representada por las erogaciones que debe hacer el actor y/o su familia para acudir a medios de transporte sustitutos que le permitan gozar de una situación de comodidad y celeridad en el desplazamiento, similar a la que habría gozado de disponer de su propio automóvil”. Realizó las evaluaciones correspondientes y la fijó en poco más de dos millones y medio de pesos.

En cuanto al daño moral, quedó probado entre otras cuestiones por el secuestro del vehículo: “ese extremo sorpresivo para los actores se traduce en un daño moral que debe ser reparado, pues excede la mera molestia en la ejecución de un contrato”.

Finalmente, fijó una indemnización por daño punitivo. Este rubro “intenta disuadir a futuro la conducta de las demandadas en la gestión contractual profesionalizada que lleva adelante con consumidores potenciales”.

En la sumatoria, el resarcimiento que debería pagar Lef Car asciende a cinco millones y medio de pesos.

La Noticia en 7 en punto