Revelan una millonaria caja política vinculada al Ministerio de Justicia

Nota del diario Clarín, 27 de Mayo

Por Ignacio Ortelli

* Se trata del ente de «cooperación técnica y financiera» ACARA que tiene contratada a la mitad del personal del Ministerio de Justicia y administra sin control más de 100 mil millones de pesos.

* Data de hace cuatro décadas y se financia con el cobro de trámites de la compraventa de vehículos y de formularios de los registros del automotor.

El Ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona

En la Argentina el debate por los contratos con los que se mantiene la militancia política y la indignación por las discrecionalidades vuelven cada tanto, en general cuando un diputado o un senador cruzan el límite de la sensibilidad social y designan familiares o amigos y no seleccionan por idoneidad a los mejores. Lo mismo ocurre con los aumentos de los funcionarios y también con las compras sin filtros ni controles en la Administración Pública Nacional. 

Fuera de todos esos escándalos que se resaltan en los medios ha quedado el caso de los manejos oscuros que se dan hace más de tres décadas, bajo el amparo de las leyes 23.283 y 23.412, en los «entes de cooperación técnica y financiera» que se crearon con el objetivo de resolver problemas con los trámites que debían hacer las personas ante los registros del automotor, pero que terminaron auspiciando una fenomenal y millonaria caja para la política.

El de mayor volumen es el que surgió a partir del convenio que durante la gestión de Raúl Alfonsín firmó la por entonces Secretaría de Justicia con la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA). Tanto que hoy, como había anticipado Clarín días atrás, sostiene el funcionamiento del ministerio que dirige Mariano Cúneo Libarona, que seis meses después de asumir asegura querer desmontarlo.

No le va a resultar fácil. No sólo porque el Ministerio de Justicia funciona hoy gracias a esos fondos que administra un privado: más de la mitad de los agentes que reportan en el área están contratados por el Ente Cooperador Acara y otros convenios, cuyos fondos administra el organismo que nuclea a concesionarias de todo el país y surgen del bolsillo de todos los argentinos cuando afrontan el trámite de la compraventa de un vehículo.

Además de los gastos de personal, ACARA paga viáticos, servicios de consultoría, alquileres, compra bienes de consumo, afronta gastos bancarios y otras erogaciones de capital por cifras millonarias. Todo sin control ni rendición de cuentas más allá del accionar de una comisión fiscalizadora que depende del Ejecutivo.

«Es un agujero negro, nadie sabe bien en qué se gasta», explica una fuente al tanto de los manejos del ente, que también realiza contrataciones a cooperativas para la prestación de servicios, a universidades para el dictado de cursos, y a productores por seguros.

«Sin ACARA hoy el Ministerio no existe, no podría funcionar, pero lo vamos a desmontar», aseguran cerca de Cúneo Libarona. Sobre un total de 6.107 empleados, apenas 2.100 pertenecen a la planta del Sistema Nacional de Empleo Público. El resto se agrupan de la siguiente forma: 2.483 agentes (en marzo eran 3042) bajo el régimen de ACARA y un poco más de mil por convenios con otros entes.

Otra arista polémica por ACARA también son los sobresueldos. Cuando asumió Milei, 113 agentes del Ministerio de Justicia de la gestión anterior cobraban un plus en concepto de «incentivos», por un total de $71.933.344,52. Es decir, fondos que se usan discrecionalmente para ampliar los ingresos de empleados que ya cobran un contrato en el sector público.

En enero, ya durante la actual gestión, la nómina de afortunados se redujo a 69 empleados, por un total de $32.544.168. Pero, en marzo, el número se mantenía estable: $59.402.600 repartidos en 70 agentes. La Coalición Cívica, por iniciativa de la diputada Victoria Borrego, presentó un proyecto para que los fondos de los entes cooperadores se incorporen al Presupuesto y en consecuencia al control estatal, y para derogar el artículo que permite el pago de «incentivos».

Si el debate por la titularidad de las 1.558 oficinas de registros del automotor expuso los negocios de la política, la millonaria recaudación del Ente explica en buena medida porqué el sistema se profundizó durante la gestión de Carlos Menem, Fernando de la Rúa y los Kirchner, y tampoco Mauricio Macri pudo desactivarlo.

¿De dónde surgen los fondos? Al final del camino, de lo que se recauda por cada venta de autos. Desde que asumió Milei, el 10 de diciembre de 2023, hasta febrero de 2024, los ingresos del Ente representaron cerca de 14.000 millones de pesos. La cifra exacta surge de un pedido de acceso a la información pública a la que accedió Clarín: fueron 13.546.185.209,37 pesos. Estiman que la cifra superará ampliamente los 140 millones de dólares en el año, teniendo en cuenta que el Ente embolsó $52.179.397.106,17 en los dos años anteriores, entre diciembre de 2021 y noviembre de 2023.

El sistema es un verdadero monopolio: el ente le vende a registros de todo el país los formularios, cédulas, sellos, la emisión de chapas patentes, carpetas, hojas, placas y stickers que se venden en los registros al precio que fija el Ministerio de Justicia. Eso sólo en cuanto al acuerdo con Nación: por ley, ACARA también pudo avanzar en acuerdos con provincias y municipios para la administración de las bases de datos de infracciones, la interconexión online y el cobro que perciben los registros automotores.

ACARA, que nuclea a los concesionarios oficiales que deciden afiliarse (no es obligatorio), se lleva una tajada importante: en concepto de administración, recibe el 5 por ciento de todo lo que recauda. Bastante menos de lo que habilita la ley (10%), pero un poco más del 3,5% en que lo había fijado la gestión de Germán Garavano.

La cifra explica el porqué de semejante riesgo que toma el organismo al contratar miles de agentes, cuando para cubrir lo que respecta a su negocio sólo cuenta con unos 60 empleados.

Un amplio pedido de informes sobre el manejo de ACARA, que contestó Justicia tras un planteo de la Coalición Cívica, dio cuenta que al momento de asumir Javier Milei la Presidencia, 3080 empleados del Ministerio de Justicia trabajaban contratados por ACARA. Se trata de un promedio estable: dos años antes, había 3281.

Pero, según expuso Ricardo Salomé, ex presidente de ACARA, quien hoy libra una batalla intensa por el poder de la entidad con su actual titular Sebastián Beato, el ente llegó a tener «4.800 empleados» que se desempeñaban exclusivamente en el Ministerio de Justicia.

Durante la gestión de Macri, un pedido de acceso a la información realizado por Clarín reveló que en julio de 2018 eran 3.816 personas asignadas a pedido del Gobierno.

Es curioso porque hasta la Oficina Anticorrupción, el organismo que debiera velar para fortalecer la ética y la integridad en la gestión, le debe su funcionamiento en buena parte a ACARA: decenas de empleados son contratados a través del ente.

Más allá de la polémica porque en el Estado se desempeñen trabajadores enrolados en el sector privado, esto puede generar un doble perjuicio a las arcas públicas: según fuentes oficiales inobjetables, ha habido casos de personal despedido que tuvo que ser indemnizado por ACARA y también por el Estado.

I.O.

La Noticia en TotalNews

Registros del Automotor: “lluvia” de amparos en Córdoba contra la suspensión de la suba

Ya son 17 los recursos presentados. La mayoría fueron ingresados en los juzgados federales de Córdoba capital.

Diario «La Voz», 23 de mayo

Tras la suspensión de los incrementos en los aranceles de los Registros de la Propiedad Automotor en todo el país, sus titulares entablaron amparos colectivos en la Justicia federal de Córdoba para que se reactiven los aumentos y la actualización de sus remuneraciones originalmente dispuestos pero luego derogados.

Luego de que la responsable de la seccional Río Tercero Mónica Alejandra Maina Mirolo presentó el recurso en contra del Estado nacional comenzaron a “llover” amparos en el mismo sentido.

Según pudo conocer La Voz, hasta el momento se presentaron un total de 17 (mayormente colectivos) en los tres juzgados federales de Córdoba capital (Nº1 y Nº2, a cargo de Alejandro Sánchez Freytes, y Nº3, de Miguel Hugo Vaca Narvaja); Villa María (Roque Rebak) y Río Cuarto (Carlos Ochoa). En el Nº1 se presentaron seis; en el Nº2 y Nº3, cuatro en cada uno; en Río Cuarto, dos; y en Villa María, uno.

Aranceles del Registro del Automotoor: suba y no suba
En abril, el Gobierno nacional había autorizado incrementos en los montos de los aranceles que cobran los registros de todo el país por cada transferencia que se realice en la compra de un vehículo nuevo o usado.

La medida había sido incluso oficializada en el Boletín con la firma del ministro de Justicia de la Nación, Mariano Cúneo Libarona. La suba autorizada promedio en los trámites más comunes llegaba al 70%, según habían confirmado desde uno de los registros de Córdoba.

En total, son 43 los aranceles que se habían visto afectados por la medida (el número de aranceles para diferentes transferencias revela la cantidad de erogaciones que debe destinar quienes deben hacer una transacción en uno de los registros).

En enero, ya bajo el nuevo gobierno, se habían registrado una fuerte suba (promedio del 200%) del pago de documentación, como cédulas, placas, títulos y formularios.

Sin embargo, el Gobierno dio marcha atrás con los aumentos horas después.

“Lluvia” de amparos en Córdoba
Uno de amparos fue presentado por María Etcheverry (Jesús María) en el Juzgado Nº1 en conjunto con otros 13 encargados (de Córdoba capital, San Agustín, Alta Gracia y Carlos Paz). Calificaron de arbitraria e ilegal la resolución 2024/133 que canceló las subas de los aranceles. De esta forma pidió su nulidad y solicitó la aplicación de la anterior resolución que había dispuesto las subas de los aranceles y emolumentos que perciben los encargados de registros.

Otros amparos presentados en el mismo juzgado fueron el de Fabiana Gómez Vizzoni (registro 7 de Córdoba capital), quien solicitó que hasta tanto el Ministerio de Justicia reestructure los emolumentos registrales, permitiera actualizar los emolumentos dispuestos en octubre pasado y que se ajustara (con retroactivos), desde noviembre, los que perciben los encargos e interventores.

Los demás recursos, “calcados” al anterior por tratarse de los mismos abogados que representan a los amparistas, fueron presentados por Sergio Yankilevich (seccional Villa Allende Nº1); Tamara Settecasi (Córdoba capital Nº14); Guillermo Malis Vorsatz (Villa Dolores); Alejandro Kuznizky (San Francisco); Mario Filippi (Río Tercero Nº2); Esteban Cavallero (Río Segundo y Pilar); y María Lucientes (Córdoba capital Nº15).

También acudieron a la Justicia Paola Xynos (Córdoba capital Nº26); María Luraschi (Córdoba capital Nº21); Sergio Aracena (Pozo del Molle); Jorge Rigo (Mina Clavero); y Josefina Kammerath Gordillo (Córdoba capital Nº24).

Días atrás, tras el anuncio del Gobierno nacional de que cerrará el 40% de los Registros del Automotor que existen en todo el país, la noticia impactó en Córdoba. Por un lado, porque se cerrarán 11 oficinas, que ya se encontraban intervenidas. Y por el otro, porque los registros estarían relacionados con la política.

Al respecto, la diputada Patricia Vásquez (PRO) acusó al diputado Oscar Agost Carreño de tener “17 registros con sus amigos”, lo que fue negado enfáticamente por el legislador, quien fue subdirector Nacional del Registro del Automotor.

Vásquez aseguró que una de las oficinas en Córdoba fue otorgada a Josefina Kammerath, madre de Agost Carreño y hermana de Germán Kammerath, el exintendente de Córdoba condenado por corrupción que además se desempeñó como funcionario en el gobierno de Carlos Menem.

La periodista Yanina Passero publicó en Letra P un detallado informe de los registros del automotor relacionados con Agost Carreño, con base en la información difundida por Vázquez. El diputado dijo que su madre fue nombrada por Menem en el registro cuando él era un niño de primaria.

Amparos en Río Cuarto
Por su parte, en Río Cuarto llegaron hasta el despacho del juez Ochoa Daniel Fernández (Río Cuarto Nº2) y Esteban Llamosas (Río Cuarto Nº1). En el caso de Fernández planteó la invalidez o nulidad de la resolución 133, que suspendió los aumentos de los aranceles.

“Los encargados de cada registro seccional tienen que hacerse cargo de sufragar con los emolumentos que perciben los gastos operativos de las oficinas, como compra o alquiler del inmueble donde funcionan, muebles y elementos de trabajo, personal, cargas laborales y previsionales, ART, la seguridad de las oficinas, servicios, tasas y contribuciones del inmueble, y demás gastos”, recordó.

“Todos estos gastos, en el caso del Registro Nº2 de Río Cuarto, se encuentran a mi cargo; son sufragados con los emolumentos que percibo por cada trámite que se realiza en la oficina registral según la siguiente modalidad”, indicó y pidió la nulidad de la suspensión de los aumentos de aranceles.

A su vez, Llamosas presentó el amparo colectivo en conjunto con Pedro Fourcade (Río Cuarto Motovehículos), Máximo Giribert (Alejo Ledesma) y Mariano Liebau (Vicuña Mackenna) contra el Estado por la “arbitrariedad e ilegalidad manifiesta” con la que dictó la resolución 133.

En consecuencia, pidió que ordenara restablecer la normativa que sí había ordenado los incrementos.

La Noticia en «La Voz»