Cuando las ruedas son apenas dos

Alejandra Colombo es agente de la Dirección Nacional del Automotor desde 1995, desempeñándose en la Secretaría Privada del organismo desde hace 11 años. Pero no hicimos esta nota por su pertenencia al sistema registral, sino por ser una activa participante de las competencias de ciclismo de aventura (“Mountain Bike”) de nuestro país.

Finalizada su tarea cotidiana en el organismo que regula la registración de automotores en todo el País (D.N.R.P.A.) Alejandra Colombo se apresta a responder las inquietudes de Panorama Registral…

– ¿Desde cuándo se dedica al ciclismo?

– “Siempre, desde muy chica me gustó. Salíamos con mi papá en bici, dos o tres horas; por gusto y diversión. Pero hace dos años y medio asistí a los entrenamientos de mi hermano y ver esa rutina me motivó a tal punto que decidí adoptarla”.

– ¿Es muy costoso? ¿Las bicicletas son especiales?

– “Sí, las bicicletas son especiales y costosas. Yo uso una de 27 cambios que me permite utilizar el adecuado para los distintos tipos de terreno: asfalto, tierra, pasto, piedra, cuestas; y realmente son caras. Pero una vez que tenés la bici, el resto es económico (casco, indumentaria, accesorios). El deporte en sí mismo no es costoso… ¡es sólo salir a pedalear!”

– ¿Es arduo el entrenamiento, y el desarrollo de las carreras?

– “Depende de cada competencia, pero normalmente sí. El próximo 6 de mayo, por ejemplo, viajo a Córdoba para correr el “Desafío del Río Pinto”, que es la competencia que más competidores convoca (aproximadamente 4.000) en Sudamérica: son 84 kilómetros, y viene gente de todo el mundo. Estoy actualmente entrenando tres o cuatro veces por semana un mínimo de una hora y media por jornada”

Alejandra tiene 35 años, es casada y tiene dos hijos. “Me es sumamente difícil combinar todas mis responsabilidades laborales y privadas. Este es un esfuerzo y un cansancio, tengo que manejar mis actividades laborales, deportivas, las de mi marido, las de los chicos… ¡y también cocino! Yo vivo a mil, pero no reniego de ello. Hago lo que me gusta, y lo disfruto”.

– ¿Es una actividad practicada tanto por hombres como por mujeres?

– Somos muy pocas las mujeres… no sé porqué, tal vez por el riesgo de golpes o caídas, pero las mujeres somos el 10% de los participantes en las carreras y entrenamientos…”

– ¿Cuál es su mayor aspiración en la actividad?

– “Mi gran sueño es participar del ´Cruce de Los Andes´, que son 255 kilómetros a recorrer, durante 3 días en la montaña. Se sale de San Martín de los Andes —provincia de Neuquén— se alcanza Chile y se regresa al punto de partida…¡Y yo pienso prepararlo para el próximo año!”, finaliza entusiasmada.

Alejandro Puga

 

Para ordenar un deseo

Postulaba Platón que el gobierno más difícil para el hombre es el de su propia alma, y con él, el de sus actos. En la descripción del alma humana —definida por él mismo como “todo aquello del ser humano que no es el cuerpo”—, Platón dividía tres componentes: la razón, la emoción y la pasión. Decía que si se dividiera el alma del hombre en superficies, la razón ocuparía una parte diminuta de la misma, la emoción un sector algo más significativo, y la pasión se vería reflejada en toda la superficie restante.
La cuestión era que, para que un hombre sea preciado por él mismo y por los demás y sus actos justos, valerosos y prudentes, era menester e indispensable que la parte más pequeña de su alma (la razón), tuviese el absoluto gobierno de las otras dos (emoción y pasión). Sólo aquel hombre que domine sus pasiones y emociones y las ponga al servicio de la razón, será el que actúe según lo conveniente”, sentenció.
Desde “Panorama Registral”, no pudimos seguir este consejo. Los que hacemos esta revista somos apasionados del periodismo y del lenguaje, apasionados de que todos los lectores del país puedan disfrutar y participar de esta publicación. Desde Salta a Santa Cruz y desde Misiones a Tierra del Fuego, que nos acerquen sus escritos, y que todo el país pueda leerlos. Las alternativas reglamentarias, los automotores clásicos y el Sr. y la Sra. Fernández; son sólo formas de encarrilar ese deseo. Y es él quien nos sigue impulsando a que sigamos comunicando. Porque mucho hemos logrado y mucho tenemos por delante.
Hecha esta salvedad, tenemos por otro lado la realidad de nuestro sector.
Económicamente, la cosa funciona: las ventas de autos se superan año tras año. Entre 2003 y 2011 el parque automotor se duplicó, y hoy uno de cada cuatro argentinos es propietario un automóvil, número que nos comienza a acercar al promedio de países desarrollados.
Institucionalmente, el sistema no tiene fisuras. Pero conformarnos con esto es tarea baja, y no ir a más siempre provoca el efecto retorno. La pregunta es entonces… ¿de qué manera nuestro sistema registral podría ser mejor? Más solidario, más justo, con mayor sustento social, más seguro, más veloz. Nunca, el Estado Nacional debería dejar de pensar en estos términos. Esta es la gran tarea que tienen por delante los responsables de nuestro sistema, y “Panorama Registral” pretende contribuir con ello. La institucionalidad argentina requiere de goznes aceitados que le permitan funcionar, y nuestra revista aspira a ser uno de ellos: un grupo de entusiastas que creímos en que el trabajo profesional serio podía hacerse en nuestro sector laboral, sin “padrinos” políticos ni económicos. Y haciendo caso omiso a Platón.

Lic. Alejandro Puga
Director Periodístico