Cristina García

Cristina García

En esta ocasión, nos trasladamos virtualmente a la provincia de San Luis. Allí nos recibió muy cordialmente la agente Dnrpa María Cristina García —hoy afectada al Departamento Registros Nacionales—, quien se prestó a una cálida charla a fin de que podamos conocerla mejor.

  • ¡Hola! ¿Cómo estás? ¿Querés contarnos un poco acerca de vos y de tu ingreso la Dirección Nacional?
  • «Hola ¡buenos días! me llamo María Cristina García, tengo 53 años, soy divorciada, nací en Capital Federal, en la zona de Floresta donde actualmente vivo. Tengo un hijito de 26 años que se llama Damián. Nos relacionamos muy bien, obviamente el amor de mi vida, junto con el nieto que me dio, Thiago de 4 añitos al que amo profundamente y cuando me dice abuelita Cristina me derrito de amor y ternura. Estudié el bachillerato en el Nacional 13 de Liniers y luego me pasaron al Liceo 2 Amancio Alcorta en el que cursé hasta el final».
    «Ingresé a la DNRPA en octubre de 1988, ¡una casualidad! Yo en ese momento buscaba trabajo y me presenté a realizar un trámite para mi hermano Juan Carlos García, también agente de la DNRPA».
Analía Celesia
  • «Estaba a cargo del Departamento de Inspecciones la Dra. Analía Celesia quien me ofreció ingresar a la Dirección Nacional, ya que necesitaban gente para la división de los Registros Seccionales. Yo estaba desempleada y acepté pensando en ese momento que jamás me llamarían para cumplir alguna función dentro del organismo… pero me equivoqué y a la semana me llegó un telegrama para que me presentara».
    «Entré al Departamento Inspecciones y me enviaron a realizar divisiones por los diferentes Registros del país. Hasta que un día me enviaron a una Intervención en un Registro de Quilmes, con Federico Bracamonte como Interventor. Con él aprendí muchísimo, es un excelente compañero. Y así continúe como colaboradora, con el paso de los años asesoré a algunos Registros y en otras ocasiones me tocó la función de intervenir. Actualmente me encuentro en la provincia de San Luis, en la localidad de Buena Esperanza, como Interventora. Se trata de un pueblo de 5.000 habitantes, con gente que me ha hecho sentir una más del lugar».
Federico Bracamonte
  • ¿Cómo impactó en tu situación laboral el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio? ¿Y en lo personal?
    «Aquí transité la pandemia y durante 10 meses no pude viajar a la Capital Federal, la provincia se encontraba restringida para salir o ingresar. Transité varias y diferentes etapas por no poder estar en contacto con mi familia, me costó bastante aceptarlo y durante varias noches me desvelaba y lloraba, era lo más común y recurrente para ese momento. Después comencé a darme cuenta, pensar, o tratar de aceptar que si ellos a la distancia se encontraban bien de salud, yo tenía que estar bien y contenta. Y así fueron pasando los meses, hasta que llegaron las fiestas de fin de año y pude viajar. Cada momento lo disfrute a pleno, y cada abrazo fue tan emotivo…. y otra vez a llorar pero en esas lágrimas había alegrías, felicidad, tocar y abrazar a los seres queridos te produce una felicidad plena y saber que están bien más aún».
La entrevistadora
Verónica Rizzo

«Creo que la pandemia nos dejó dolor por los seres queridos que han partido y no pudimos despedir, pero aprendimos a disfrutar las cosas más simples, como un llamado telefónico, el saber cómo estás, que te manden un beso a la distancia. Tuve varios compañeros en la misma situación, recuerdo que a diario nos hablábamos para saber la necesidad de cada uno y saber que uno se encontraba bien. También de parte de los jefes que hoy están a cargo era casi una constante el llamado. Mi sensación fue la preocupación de ellos por saber que a los que nos encontrábamos lejos no nos faltara nada».
«Y bueno así pasó el 2020 con situaciones lindas, feas, este año al menos arrancó diferente, en familia y con alegrías. Desconozco hasta cuando me encontraré en esta provincia, pero hice bonitas amistades de esas que cuando te vas sabés que vas a continuar viendo. Mi futuro es incierto, siempre dependo de las órdenes que impartan para saber la función que debo cumplir».

Los cambios implementados en la modalidad de atención al público en los Registros Seccionales a raíz de las medidas adoptadas por la pandemia, a tu forma de ver, ¿favorecieron la organización de la concurrencia de usuarios y la actividad registral interna?

«En relación al sistema implementado para la atención por turnos me parece la mejor opción tanto para el personal como para el usuario. Únicamente se complica en cuanto que hay gente que vive en el campo, a la distancia y no cuenta con internet para solicitar un turno. Pero yo al menos en lo personal, tengo el número de teléfono del Seccional y el mío personal publicado en diferentes grupos de la localidad o redes sociales para poder ayudar o colaborar y sacar los turnos. Me solidarizo con los usuarios y trato de solucionar los obstáculos que se vayan presentando».

Sé que te gustan las mascotas, ¿Tenés algún pasatiempo que las incluya?

«Homero»
  • «Sí, amo a los perros, de hecho tengo uno de 9 años que rescaté recién nacido en una comisión en la localidad de Chacabuco. Ahí había alquilado una quinta y apareció una perrita que al poco tiempo tuvo sus cachorros. Pude ubicar a todos, pero quedaba uno y fue ese el que eligió mamá. Se llama Homero y la verdad que para mí es el más lindo… un poco gruñón. De Buena Esperanza pude ubicar tres cachorritos que fueron a Capital Federal. Nuestra familia ama a los animales. Tengo una sobrina que es rescatista, siempre compartimos algún perrito perdido para que encuentre a su dueño. A cada uno que se me cruza trato de ayudarlo de alguna manera, ya sea con comida o ubicarlo a una familia si es que está solo. ¡Espero no haber aburrido con esta pequeña reseña!».
  • Para nada Cristina. Fue un gusto haber charlado con vos ¡Muchas gracias!

Verónica Rizzo

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¿Conducir en ruta hace que el motor del auto dure más?

Cada marca tiene sus secretos y muchas de ellas hacen hincapié en algunos factores relevantes que componen un vehículo determinado. Algunas tratan de reducir costos y apostar exclusivamente por un «precio económico», otras se caracterizan por ofrecer un elevado estándar de seguridad, garantía de gran cobertura, tecnología a bordo, un motor potente o de bajo consumo, entre otros.

Sin embargo, la vida útil de la mecánica de un auto, sumado a los diferentes dispositivos, también son componentes fundamentales, pero ¿cuánto tiempo dura un motor casi sin cambios?

Obviamente, dependerá la marca, los materiales y el trato que tenga el usuario con el propulsor, pero según reveló Quatro Rodas (revista hermana de Parabrisas), un alto porcentaje de modelos tienen una vida útil de 240.000 kilómetros o 15 años sin fallas en los sistemas, con excepción del desgaste que pueda sufrir el vehículo en sí. Para eso cada compañía recomienda realizar revisiones, más conocidas como «service», «mantenimiento programados», entre otros.

En sintonía con esta cuestión, Erwin Franiek, ingeniero avanzado de SAE Brasil, reveló que a causa de las condiciones favorables de las rutas, un auto puede llegar con una menor cantidad de fallas a los 300.000 kilómetros, sin tener en cuenta que consumirá una mayor cantidad de aceite, sumado a otros líquidos que deben ser reemplazados periódicamente.

Además, para una mayor duración y alcanzar el «objetivo» (300.000 km), las revoluciones por minuto deberían mantenerse por debajo de las 4.000 vueltas, porque a velocidades más elevadas, el desgaste es mayor y la vida útil se acercaría nuevamente a los 240.000 kilómetros. Es por eso, que la velocidad crucero debería ser entre 2.000 y 3.000 rpm.

Fuente: Parabrisas