La industria automotriz y su relación con Brasil

El país vecino compra una gran parte de la producción argentina gracias a un acuerdo bilateral

Con una industria automotriz que depende de Brasil, desde la Asociación de Fabricantes de Automotores (Adefa) declaran que están “expectantes”, sobre todo porque con el cambio de presidencia del Mercosur a Brasil, quieren esperar el desarrollo de las negociaciones para hacer declaraciones.

En junio, según los registros de Adefa, la producción nacional de vehículos alcanzó las 40.035 unidades, 14,5 % más que mayo y 155% por encima del volumen de junio 2020. Las automotrices exportaron 22.737 vehículos, es decir, un 14 % por encima de mayo, y creció 230 % con respecto al volumen que se registró en junio del año pasado. En el acumulado de los primeros seis meses del año, las terminales automotrices exportaron 107.877 unidades, un 102 más respecto de las 53.222 unidades que se enviaron a diversos mercados entre enero y junio del año pasado.

En 2020, en plena crisis por la pandemia, el sector automotriz fue el tercer complejo exportador de la Argentina, detrás de la soja y el maíz. Hizo envíos al exterior por US$4309 millones, un 39% menos que en 2019. Los principales mercados fueron Brasil a donde exportó por US$2882 millones; en un lejano segundo lugar Perú, por US$188 millones y en tercero, Chile, con US$161 millones ingresados a la Argentina por exportación.

Un régimen especial

Desde la consultora Abeceb, Andrés Civetta, economista especializado en el mercado automotor, explica de qué se trata el régimen especial que tiene el sector, que está por afuera del Mercosur. Se trata de un acuerdo bilateral con Brasil. “El sector automotor se rige por un acuerdo diferente.

Se trata del llamado Acuerdo de Complementación Económica (ACE14), mientras que el Mercosur se rige por el ACE18. El ACE14 es un acuerdo sobre la política automotriz común entre Brasil y la Argentina que rige hasta el 30 de junio de 2029.

En el período del 1° de julio de 2020 hasta el 30 de junio de 2023, el valor de las importaciones y exportaciones entre las partes, de los productos administrados, deberá observar un coeficiente de desvío sobre las exportaciones del período – flex– no superior a 1,8. Es decir que por cada dólar que le vende la Argentina a Brasil, el país vecino podrá a su vez venderle no más de 1,8. Este coeficiente de desvío crecerá paulatinamente hasta alcanzar los tres puntos en 2029”.

Por otro lado, mientras que la Argentina y Brasil comercian con un arancel del 0%, el Arancel Externo Común para los vehículos es del 35%. “Es una protección bastante fuerte y ha sido un éxito, porque se ha desarrollado fuertemente a la industria desde los 90 en adelante”, afirma el economista.

“Es favorable para la Argentina, pero Brasil viene bregando por aumentar ese coeficiente e incluso ir hacia el libre comercio, lo que puede suceder en 2029. La Argentina se opone al libre comercio. El mantenimiento del coeficiente ha permitido el desarrollo de la industria ya que la estrategia de las terminales automotrices es tener producción para los dos países”, afirma Civetta. “Este comercio administrado hizo que se generen especializaciones en la región. Brasil es un mercado que desarrolla autos a menor precio y la Argentina pick ups de mayor valor”.

Brasil impulsa el libre comercio, que podría llegar en 2029

Fuente: La Nación

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