El primer peatón atropellado fatalmente por un vehículo autoconducido: ¿debate y freno?

A nadie del sector automotor le gusta hablar del tema, pero todos sabían que llegaría el día en el que se produjera un accidente mortal con un vehículo autónomo.

La industria suele minimizar el riesgo asegurando que los coches sin conductor son una mejora porque evitan muchas de las situaciones en las que hoy las personas provocan accidentes. Aunque por supuesto reconoce que cuando haya muchos automóviles autónomos circulando, no se podrá evitar que haya eventualmente víctimas mortales.

Sin embargo, la realidad al final fue diferente. La primera persona muerta en un atropello de un vehículo autónomo se produjo mucho antes de que los taxis robots sean cosa de todos los días en las grandes urbes. En la ciudad estadounidense de Tempe, de unos 180.000 habitantes, un coche de prueba de la empresa de transporte Uber atropelló a una mujer de 49 años que cruzaba la calle y poco después la víctima murió en el hospital. Según la Policía, el Volvo-SUV reconvertido en autónomo no hizo ningún intento de frenar.

Pero ¿por qué los numerosos sensores que lleva el vehículo no detectaron que una persona que empujaba una bicicleta se movía junto a la carretera y podría cruzarla? Controlar los movimientos de los otros implicados en la circulación es la tarea clave de la conducción autónoma.

Fuente: lavoz.com.ar

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