Fiat Chrysler y PSA modificaron las condiciones de su fusión por el impacto del coronavirus

fiat

Fiat Chrysler (FCA) y Peugeot Citroen (PSA) anunciaron que modificaron los términos de su fusión debido a las perturbaciones comerciales causadas por el Covid-19.

FCA aceptó reducir a u$s3.400 millones el dividendo excepcional a repartir en sus accionistas contra los 6.500 millones prometidos antes. PSA, en tanto distribuirá el 46% de su paquete accionario en el fabricante francés de autopartes Faurecia entre todos los accionistas de la nueva empresa en vez de hacerlo solo entre sus propios accionistas como se había previsto.

La decisión se tomó «para tomar en cuenta el impacto que ha generado en la industria automotriz la crisis sanitaria del Covid-19», dijeron ambas compañías en una nota conjunta. Al mismo tiempo, se procura «preservar el equilibrio original de la fusión» que debería ser completada hacia el fin del primer trimestre del año próximo, añade la nota.

La fusión, que fue anunciada a fines de octubre pasado, dará lugar a la creación de Stellantis; una empresa que será la cuarta mayor del mundo en el sector automotriz en términos de volumen de producción y la tercera en ventas.

El nuevo gigante acumulará marcas como Peugeot, Citroen, Fiat, Chrysler, Jeep, Alfa Romeo y Maserati.

Sin embargo en los últimos meses se cernieron interrogantes sobre el equilibrio de esa unión que había sido anunciada como un matrimonio entre iguales.

Debido a la desaceleración del comercio generada por la pandemia, las dos empresas anunciaron en mayo la renuncia al pago de un dividendo excepcional de u$s1.300 millones, que estaba planificado como parte de la fusión.

Fuente: Ambito

Anzulovich: el concesionario abandonado de San Luis que guarda una colección de autos clásicos

Anzulovich

Es como una cápsula del tiempo, en pleno centro de la ciudad San Luis. Allí funcionó la concesionaria Renault Servicios hasta 2014 y, desde entonces, quedó cerrada y con una colección de autos clásicos abandonados en su interior.

El edificio fue construido por el empresario Roberto Anzulovich, un conocido vendedor de autos de San Luis. Comercializaba vehículos de Renault, pero también ofrecía modelos de Honda, Nissan, Rover y Dodge. En 2007, la Justicia lo condenó a cuatro años de prisión por falsificación de documentos y estafa.

El concesionario siguió funcionando siete años más, hasta que en 2014 fue cerrado de manera definitiva. Desde entonces, y a través de sus grandes ventanales, es posible observar la colección de vehículos que quedaron en su interior. Hay un Cadillac Allante (un descapotable norteamericano fabricado por Pininfarina en Italia), dos Ford Thunderbird y varios Mercedes-Benz (incluyendo un Clase G), entre otros.

Fuente: Autoblog