Día Internacional de la Traducción: ¿la tecnología acabará con el trabajo del traductor?

El lunes pasado se celebró el día Internacional del traductor. Otra actividad que se ve amenazada por la tecnología.

Uno de los acontecimientos más relevantes para la traducción fue el descubrimiento de la imprenta; es cuando el número de lectores y traducciones crece considerablemente. Desde aquel momento hasta el día de hoy, el crecimiento materia de traducción fue perfeccionándose y acelerándose. Y es que, aunque no lo parezca, se hablan más de 7.000 lenguas en todo el planeta.

Primero los diccionarios y luego los traductores en formato de agenda fueron una herramienta que permitían un primer acercamiento con el idioma desconocido. Pero tenían sus desventajas: había que buscar término por término y el proceso se hacía más lento.

En casos de oratoria, diferentes interpretes traducían lo que se decía y lo reproducían en el idioma correspondiente por medio de auriculares. El primer acercamiento de la tecnología con la traducción en simultáneo.

Sin embargo, con la llegada de la era de Internet y luego del Big Data, la tecnología llegó a un nuevo nivel. Así surgieron Google TranslateMicrosoft Translator o Yandex entre varias aplicaciones.

Mediante algoritmos, las traducciones online pasaron de ser de «palabra por palabra» a comprender contextos, expresiones y dialectos. Ya no era algo literal. A esto se sumó la posibilidad de reconocer por voz lo que se dice (y traducirlo) o bien de escuchar la pronunciación.

La inteligencia artificial llegó al punto de incluso poder interpretar lo que se quiso decir aunque se haya hecho mal. Con el Machine Learning en auge, el algoritmo aprende de los errores.

El uso de redes neuronales permite que la traducción ya sea por asociación basándose en millones de oraciones. E incrementándose cada vez que se utiliza.

Sin embargo, como decía Tusam, puede fallar. El contexto y el idioma cambian y, ante tantas posibilidades, el algoritmo tienes sus errores. Es por eso que la necesidad humana sigue vigente.

Ante una alta demanda y una tecnología que falta perfeccionarse, el futuro no es tan negativo para los traductores profesionales. Eso sí, necesitarán adaptarse a los cambios y usar estas herramientas a su favor.

Fuente: Clarin.com

Todo lo que siempre quisiste saber sobre motores eléctricos (y nunca te atreviste a preguntar)

motores eléctricos

¿Qué motor tiene? Esa es la pregunta más común que se le hace al propietario de un auto nuevo. Cualquiera, hasta el menos experto, conoce la diferencia entre un motor de más o menos cilindros (o mayor o menor desplazamiento). Los más entusiastas hasta pueden poner el foco en si la distribución es desmodrómica o de apertura variable.

¿Pasará lo mismo con los motores eléctricos? Pareciera haber un prejuicio de que no vale la pena interiorizarse tanto, porque “son todos iguales”. Pero esto no es así. Y ya es hora de que empecemos a “desasnarnos” un poco sobre el tema. Por eso, les proponemos este exhaustivo tratado sobre motores eléctricos, que son sin duda el futuro del transporte automotor.

V8, V6 o 4 en línea. Cilindrada. Gasolina o Diesel. Cantidad de válvulas por cilindro. Turbo, compresor o atmosférico. Distribución desmodrómica. Y la lista podría seguir.

Todos estos atributos no son solo parte de la ficha técnica de un vehículo actual. Son motivo de fanatismo, culto, debate y hasta para presumir erudición, en muchos casos sin siquiera llegar a comprender en profundidad los fundamentos mecánicos y técnicos de los mismos. Y es que los motores de combustión interna crearon una mística que envolvió a la industria del automóvil prácticamente desde sus orígenes, que despertó un interés y un deseo de comparación entre los usuarios que sigue vigente hasta el día de hoy. Incluso, hay un canal de televisión muy conocido cuyo leitmotiv reza “esa inexplicable pasión por los motores”.

Sin embargo, este comportamiento no parecería tener un paralelismo cuando de vehículos eléctricos se trata. ¿Cuántos saben lo que es un estator, un rotor, o las diferencias producidas por la dirección del flujo magnético? Y esto no es algo que solo se perciba en los consumidores: las compañías automotrices –salvo excepciones– tampoco se esmeran demasiado en comunicar las características técnicas de sus motores eléctricos.

Fuente: Autoblog.com.ar