Mercado e Industria Automotriz

Dr. Marcelo Gallo Sara

El Dr. Marcelo Gallo Sara, Encargado Titular del Registro Seccional Henderson, provincia de Buenos Aires, refleja habitualmente los vaivenes del mercado automotor en nuestra revista impresa y nuestra página Web. En nuestra edición impresa N° 38, Marcelo analiza el comportamiento de la producción y venta de automotores en nuestro país durante los primeros meses del año.
“El pasado mes de abril trajo otra buena noticia para el mercado automotor argentino: con un total de 63.091 unidades patentadas, se experimentó un avance en relación con abril del año anterior del 3,5%. El dato poco alentador, es que en comparación con el extraordinario mes de marzo próximo pasado, se verificó una baja del 19,3%. Esta vez fue relegada al tercer lugar la estrella de los últimos tiempos, la Toyota Hilux, que con 2.317 unidades patentadas miró de atrás a los líderes VW Gol, Renault Nuevo Sandero y Ford Ka, siendo estos 4 vehículos los más demandados, dentro de los rubros automóviles y comercial livianos.

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Como dato adicional, se verifica un incremento en la comercialización de vehículos importados, por sobre los “nacionales” (el entrecomillado obedece a la alta incidencia aún en estos, de los componentes y partes importadas). Fue asimismo extraordinaria la mejora en los números de inscripciones iniciales de maquina
ria agrícola, industrial y vial (incremento del 70 % en relación al primer cuatrimestre del año anterior), totalizando 3.988 máquinas inscriptas, contra 2.348 en el mismo período del año pasado. Y también de motos, con un incremento del 48% en relación con el primer cuatrimestre del año pasado. Por su parte, y saliendo ya de lo que tiene que ver con patentamientos, la Cámara del Comercio Automotor (CCA) informó que durante el mes de abril se comercializaron en el país 124.348 unidades usadas, con un pequeño crecimiento del 0,60% respecto de abril de 2016. Comparado con el mes de marzo pp. (151.128 unidades) se verifica una baja que llega al 17,72%. Sin embargo, el acumulado para los primeros 4 meses del año indica que se vendieron 531.816 unidades, una suba del 8,76% comparado con igual cuatrimestre del año pasado, que no fue un buen año para el mercado de los usados. Según explicó el presidente de la CCA, Alberto Príncipe, contribuyó mucho para la situación actual, “…el hecho de que el público en general haya tomado conciencia de los verdaderos precios de los autos usados…”, lo que nos permite deducir que los usados se comenzaron a vender un poco más, en la medida que sus propietarios accedieron a bajar el precio que pedían por sus vehículos, los que en algunos casos se encontraban en valores muy cercanos al de un 0km. Agrego que, al igual que sucede con los patentamientos, también se observa en las transferencias de los usados, un incremento de operaciones utilizando la garantía prendaria. Desafortunadamente, a la par que se conocían estos números ciertamente auspiciosos para algunos de los eslabones relacionados con el mercado automotor, la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa) informó que la producción de vehículos en abril registró una alarmante caída del 15,1% respecto de igual mes de 2016, mientras que las exportaciones bajaron 10,3% en igual período. Así, “en el primer cuatrimestre, el sector produjo 128.635 unidades, un 9,8% menos respecto de las 142.615 unidades que se produjeron en el primer cuatrimestre del año anterior”, detalló la institución. El panorama de la industria automotriz, que había tenido un repunte en enero, se tornó ciertamente preocupante en los meses siguientes. Según indican los especialistas, ello puede atribuirse a una nueva caída de la industria brasileña, y a nuestros propios problemas de competitividad, que los industriales del sector adjudican a la alta carga tributaria y a los costos de logística, entre otras cuestiones.

Los recientes números de la industria de mayo traen un poco de tranquilidad, pero habrá que ver si se ratifican los meses siguientes. Las fábricas produjeron en mayo 13,8% más que en igual período de 2016, gracias a la baja base de comparación, ya que los números de mayo del año pasado no fueron nada buenos.

Nos preguntamos: ¿cómo se compatibiliza un mercado automotor en alza, con una industria automotriz en aparente declive? Porque la imágen de Concesionarios, Mandatarios, y Registros trabajando a buen ritmo, coexistiendo con terminales automotrices que suspen

El Toyota Prius, pionero entre los autos ecológicos

den empleados, no era algo que estábamos acostumbrados a ver. El gobierno nacional ha anunciado algunas medidas, que parecen indicar que va a ocuparse de esta cuestión. Así, se ha presentado el denominado Plan 1 Millón, que apunta justamente a producir esa cantidad de vehículos por año. Se trata de un plan a varios años, que difícilmente los empleados suspendidos de algunas terminales puedan esperar, pero por algún lado hay que empezar. También se han anunciado beneficios impositivos, en primera instancia para vehículos “amigables” con el medio ambiente, eléctricos, o los vulgarmente conocidos como híbridos. El arancel de importación para vehículos con energías alternativas bajará del actual 35% a 5%, 2% y hasta cero en algunos casos, limitado a 6.000 mil unidades en el transcurso de los próximos 3 años, y sólo aplicable a vehículos importados por terminales automotrices radicadas en el país. Y últimamente ha trascendido en algunos medios de prensa, la posibilidad de otorgar algún tipo de beneficio impositivo para los vehículos convencionales, pero esto es por ahora solo un trascendido periodístico. En un contexto de caída de consumo interno -adonde el mercado automotor viene siendo una excepción-, si lo que se pretende es colocar buena parte de la producción en el exterior, la cuestión de la competitividad es ciertamente un gran problema. Básicamente porque, entre otros requisitos, para ingresar en un mercado extranjero nuestros autos no deben resultar caros para los ciudadanos de ese país. ¿Cómo han resuelto otros países la cuestión de la industria automotriz? Algunos, justamente promoviendo la industrialización, como se viene proponiendo en nuestro país. La decisión tiene sus luces en la creación de empleos, y sus sombras –entre otras- en la difícil integración de partes nacionales en los vehículos de producción local; y la imposibilidad o falta de voluntad de la mayoría de las terminales (salvo honrosas excepciones) para abrir mercados en el exterior, lo que las hace excesivamente dependientes del mercado interno. También se ha optado por resolver la cuestión de forma diametralmente opuesta, y acá podemos citar el caso chileno, tan de moda en estos tiempos de largas colas en la frontera para ir de shopping. En Chile se carece de producción local y todos los vehículos allí vendidos son importados. Se trata de un mercado completamente abierto, permeable a las coyunturas internas y externas, y la competitividad depende de la cotización que tenga el dólar en el país trasandino, y la paridad cambiaria con el país de donde importa cada vehículo. En el medio de estas dos opciones, aunque en aparente transición hacia la segunda, podemos citar el caso de Australia. Allí, la marca nacional de automóviles Holden, cierra su planta este año 2017. Con ese final, planificado por las autoridades australianas, termina también la industria automotriz del país de los canguros, ya que no quedarán allí fabricantes, ni Holden ni ningún otro. Todos los vehículos que circulen por Australia serán entonces únicamente importados. No parece ser este el destino inmediato de la industria automotriz argentina. La firma y presentación del Plan 1 Millón, y el hecho de tener en estudio la posible implementación de beneficios impositivos que repercutirán en los costos de los vehículos, así parece indicarlo. Pero habrá que ver cómo se van desarrollando estas medidas, y si logran en el corto o mediano plazo, que los números de patentamientos tengan un correlato con el desempeño de la industria.

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