Dos décadas representando Encargados

El Dr. Álvaro González Quintana es Encargado Titular del Registro Seccional de Capital Federal Nº 31 desde 1986. Fue presidente de la Asociación Argentina de Encargados de Registro de la Propiedad del Automotor (AAERPA) entre 1989 y 2000; y se desempeña actualmente como vocal de la Entidad. En esta nota, González Quintana nos comenta el desarrollo del sistema que observó en sus 22 años de desempeño, y sus expectativas para el futuro.

“El desarrollo del sistema registral argentino en las últimas dos décadas fue enorme. Es extraordinariamente moderno¨, nos comenta desde su despacho Álvaro González Quintana, Encargado Titular del Registro de Capital Federal Nº 31.
¨Mi Seccional comenzó a funcionar con 25.000 legajos, y lo atendíamos entre 4 personas sin inconvenientes. Hoy tenemos 13.000 legajos, y somos 10 personas trabajando en forma permanente. Y este desproporción no es caprichosa, obedece a que los Registros han cubierto funciones que antes atendían otras esferas de la administración pública; o bien quedaban descuidadas por el Estado¨.
Álvaro González Quintana tiene 53 años, es casado con 3 hijos. Estudió abogacía en la década del ´70 en la Universidad Nacional de La Plata (¨probablemente haya coincidido en alguna clase con nuestra actual presidenta, pero honestamente no lo recuerdo…¨, nos dice).

– ¿Y cómo juzga la relación Encargados de Registro y la Dirección Nacional, a través del tiempo?
¨Durante la época en que yo fui presidente de la AAERPA, la relación era más cercana en lo funcional, en el apoyo de la tarea diaria. Pero la Dirección Nacional es un organismo de control, y creo que los Encargados no debemos esperar tanto de ella. De hecho, entiendo que debemos liberar a la Dirección Nacional de la consulta permanente a la que estamos acostumbrados. Se está forjando otro tipo de funcionario, con una alta formación técnica que prevemos tenga en el futuro una mayor facultad de decisión dentro de los parámetros de la norma. En cuanto a la relación actual de AAERPA con la Dirección Nacional, creo que es muy buena y contamos con los canales necesarios de comunicación”.

– ¿Qué tarea le parece debería el sistema registral encarar en los próximos años?
– ¨Hoy en día, yo creo que es muy necesaria una actualización de los sistemas informáticos. Cuando nacieron, en los años 1991/92, estaban preparados para ser una herramienta de control más que de gestión, y entiendo que hoy podrían agilizarse: tenemos una doble, triple o cuádruple carga de datos en distintos Formularios y para distintos Organismos, que ya no tiene razón de ser. Otra tarea pendiente es la reorganización de los Convenios con las distintas Direcciones de Rentas. Se concedió mucho en los acuerdos; creo que fuimos muy benévolos y lábiles en las prerrogativas a los organismos recaudatorios. Creo que también se debería extremar el control sobre las Concesionarias y Comerciantes Habitualistas. No encuentro para con ellos la misma exigencia que se nos plantea a nosotros, por ejemplo, con el tema de las certificaciones de firma, personaría o domicilio”.

– A la luz del incesante crecimiento del parque automotor en nuestro país a partir de 2002, ¿considera Ud. conveniente la apertura de nuevos Registros Seccionales?
¨No, nuestros mostradores no están atiborrados de público. Frente al incremento de trabajo, creo que la solución no es dividir Registros sino crear las herramientas de gestión que nos permitan alivianar la tarea: estas herramientas (tecnología, personal) implican una inversión económica; pero la división de Registros creo es una solución simplista. Existen sí otros casos donde la apertura de nuevos Registros no es una cuestión económica, sino una cuestión de servicio. Allí la problemática es estrictamente local¨.

– ¿Económicamente, ¿cómo ha sido la retribución del Encargado con el paso del tiempo?
– ¨Nosotros siempre fuimos bien retribuidos, salvo algunos momentos en que nuestra actividad apareció cuestionada y los funcionarios entendieron oportuno restringir al máximo nuestros ingresos; pero es importante entender que nuestra retribución debe permitirnos tener buenos empleados, bien pagos, un local acorde y las herramientas para prestar un servicio eficiente. El control debe consistir en que esa buena retribución se reinvierta en forma adecuada”.

Alejandro Puga

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