Hallaron cientos de repuestos de autos “de dudosa procedencia” en un local de Warnes

Con el apoyo de la Policía de la Ciudad, la Subsecretaría de Seguridad Ciudadana porteña realizó operativos en negocios de venta de autopartes en la calle Warnes, en el marco de los cuales fue detenido el encargado de un local porque la mercadería que ofrecía tenía irregularidades en la documentación, y parte de los productos eran usados y de dudosa procedencia.

“En el interior del negocio se encontraron asientos, volantes con airbag, ruedas, paragolpes, partes de motores, faros y cinturones de seguridad. Todo fue secuestrado debido a que muchos de los productos que exhibía el local eran usados y está totalmente prohibida la venta de productos usados de esas características”, informó la Subsecretaría en un comunicado. Y aclaró: “Sólo se pueden vender nuevos. Es una norma para evitar el robo automotor, desguace y, principalmente por seguridad. Un ejemplo son los cinturones de seguridad pirotécnicos que funcionan junto con el airbag, éstos solo pueden ser vendidos nuevos”.

El operativo contó con el apoyo de la División “Robo Automotor” de la policía, a cargo del comisario Carlos Arriol
a. El local en donde se encontró la mayor cantidad de mercadería ilegal fue clausurado y se
secuestraron todas las autopartes para que sea revisada por peritos automotores.
El dueño del negocio quedó a disposición de la Justicia.

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Por menores ventas, las automotrices suspenden a 1.000 operarios

Volkswagen dejará sin tareas a 600 operarios en su planta de Pacheco, mientras que General Motors hará lo propio con 350 trabajadores por nueve meses en Santa Fe. Las terminales alegan caída de la demanda interna y problemas en Brasil

Las terminales automotrices suspenderán a casi 1.000 operarios por la caída de las ventas. Así lo anunciaron Volkswagen y General Motors en los últimos días. Las fabricantes mantienen sus planes para reducir costos laborales ante las señales de estancamiento en Brasil y la contracción del mercado interno.

Unos 600 trabajadores de Volkswagen que prestan servicios en la planta ubicada en General Pacheco permanecerán suspendidos desde mañana por un período de 30 días. Una vez transcurrido ese mes, la compañía evaluará el estado del mercado para decidir si mantiene las suspensiones o no.

En la planta ubicada en General Pacheco, la automotriz de origen alemán cuenta con un plantel de 4.000 trabajadores, ya que se fue achicando en los últimos meses producto de retiros voluntarios impulsados por la firma.

En un comunicado, la compañía explicó que ante la crítica situación “mantiene un diálogo fluido con todos los sectores involucrados, para desarrollar e implementar en conjunto toda herramienta que fuera necesaria, siempre cuidando el bienestar de sus empleados”.

“Desde 2014 la industria automotriz en Argentina enfrenta una situación delicada, con una contracción del 35% del mercado local y una caída del 50% de la industria brasileña que repercutió en la producción nacional, que hoy se encuentra en un 45% de su capacidad, y en una caída del 80% de las exportaciones al mercado brasileño”, advirtió.

Ante esa situación, la empresa había iniciado en 2015 un programa de reestructuración de sus plantas en el que se puso a disposición un plan de retiro voluntario y un programa de jubilaciones anticipadas para el personal de General Pacheco, acompañado de un esquema de suspensiones rotativas durante 2016.7

En tanto, General Motors anunció a sus empleados que suspenderá a unos 350 operarios durante nueves meses. La noticia fue confirmada a la prensa santafesina por el secretario general del Sindicato de Mecánicos y Afines (Smata) Rosario, Marcelo Barros, quien aclaró que aún faltan precisiones sobre el inicio y fin de la medida empresaria.

Las suspensiones que la automotriz pondrá en marcha -posiblemente la próxima semana- afectarán a los trabajadores que se desempeñan en la planta de General Alvear, en el kilómetro 279 de la Ruta Nacional 9.

Barros dijo que el destino final de los operarios afectados por las suspensiones dependerá “de la esperada reactivación de la economía” argentina, que el Gobierno de Mauricio Macri estimó para este año.

La fuerte caída de la demanda brasileña por la recesión que afecta al gigante sudamericano es la causa principal de la crítica situación que atraviesa la planta de GM en Alvear, ante un mercado local que rebotó pero aún se muestra débil.

“En principio iban a ser 400 despidos, pero logramos un acuerdo para que se transformen en suspensiones por nueve meses y achicar esa cifra a 350 trabajadores”, dijo Barros en declaraciones al diario La Capital.

El sindicalista precisó que recién la semana que viene habrá novedades concretas sobre la modalidad de la medida, fundamentalmente los aspectos vinculados con el cobro de los salarios.

El Smata Rosario le pide a GM que el recorte salarial a los suspendidos no supere el 20 por ciento, para que los trabajadores puedan tener asegurados ingresos por el equivalente al 80 por ciento de sus sueldos de bolsillo.

Brasil es el socio comercial por excelencia de Argentina, pero el intercambio que en 2016 -que alcanzó los 22.506 millones de dólares- estuvo en el nivel más bajo de los últimos diez años y esto está golpeando a toda la industria automotriz.

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Controlarán más la asistencia de los empleados públicos

 

El “Sistema Biométrico”, ya vigente desde hace varios años en la Dnrpa

Fichar, marcar tarjeta o, actual, posar el pulgar. Son varios los mecanismos para acreditar la asistencia de una persona a su lugar de trabajo y controlar su horario. El Gobierno tiene todos estos sistemas en mente, porque buscará reforzar el control sobre el presentismo de los empleados públicos.

El punto de partida es muy dispar: no todas las oficinas del Estado llevan un seguimiento de las asistencias ni lo hacen del mismo modo. El objetivo de Cambiemos es instrumentar un sistema biométrico unificado para llevar el registro de las horas laborales de todos los agentes estatales.

El control del presentismo es uno de los ejes que se trazó el Ministerio de Modernización, en el marco de su plan para “jerarquizar el empleo público”. Los otros dos pilares serán las evaluaciones de desempeño y el fomento de la carrera pública. Según pudo saber LA NACION, los gremios estatales, a priori, no opondrán resistencia a una mayor vigilancia de la asistencia y el cumplimiento horario. Siempre y cuando, advierten, no se afecten los derechos adquiridos.
Si bien las sanciones por faltas injustificadas o las llegadas tarde siempre estuvieron reglamentadas en el Estado, en el Gobierno admiten que “por algún motivo algunos organismos no las aplicaban con regularidad en el pasado”.

El plan es instalar, en etapas, el sistema biométrico en el total de las oficinas estatales para que el control sea el mismo en todos los casos y pueda estar centralizado.

La Noticia en “La Nación”