Usucapión de Automotores: 3ª Parte

Dr. Eduardo Mascheroni Torrilla

El Dr. Eduardo Mascheroni Torrilla, docente en cursos de Capacitación de Mandatarios en todo el país, analiza en este artículo la Usucapión de Automotores, temática que -por la repercusión recibida de las publicaciones anteriores- atañe a una importante porción del sector automotor de nuestro país. Vaya a continuación entonces la tercera aproximación del autor hacia ello, con los pertinentes Links (al pie de esta nota) a sus dos escritos previos.

“En anteriores entregas de Panorama Registral, abordamos la cuestión relacionada con la usucapión de automotores en el nuevo Código Civil y Comercial, en su artículo Nº 1899, contemplando la posibilidad de adquirir mediante juicio de usucapión o prescripción adquisitiva por el paso del tiempo, un automotor comprado por:

– boleto de compraventa al titular registral o cesionarios sucesivos,

– acreditando la existencia de dichos documentos,

-que los mismos datan de 10 años o más,

– y buena fe en la adquisición.

Puntualizamos allí, que un período de prescripción adquisitiva larga sin justo título ni buena fe, esto es sin  boleto, podía considerarse, ya extendido a 20 años, conforme a la primera parte del artículo Nº 1899, pero no parecía lógico dada la vida útil del automotor, sin desconocer que en nuestro país circulan automotores de hasta  50 años de antigüedad, y que el promedio de edad del parque automotor, conforme estadísticas fiables es de 26 años, a este año 2017.

A dos años de la implementación de dicha norma, consideramos atinado analizar la situación actual, a la luz de la doctrina sobre la  prescripción adquisitiva para muebles.

Señalemos que, en la prescripción, el Código del 2015 no ha sido tan innovador, en algunos aspectos. Ha mantenido los plazos según sea la condición para la adquisición del derecho, es decir corta o larga, significando esto que si es corta se exige el justo título y la posesión ininterrumpida por diez años o sólo posesión, ininterrumpida por el lapso de veinte años (prescripción larga).

Pero por otro lado, ha producido un cambio al incluir la traba de la Litis y su inscripción en el Registro de la Propiedad y el no reconocimiento de la retroactividad de la sentencia que otorga el derecho al inicio de la posesión, sino la posesión como objeto de prueba, esto es, comienza  la propiedad desde la sentencia y no desde la demanda o el inicio de posesión allí denunciado, sino desde el momento en que el juez indique  que se comenzó a poseer.

La innovación alcanzó a los  muebles en cuanto  a la disparidad de plazos, cuando se trata de prescripción adquisitiva, según haya o no buena fe. Sobre estas situaciones  apreciamos, el plazo introducido de veinte años para supuesto de solo posesión ininterrumpida, continua y ostensible. Este plazo, se manifiesta como desmedido frente a los otros plazos de prescripción para objetos muebles (dos años con emplazamiento registral y 10 años con buena fe y boleto de compraventa,  el 1899  ya señalado)  y excesivo el criterio adoptado por el legislador de emparejar la condición con los inmuebles en igual supuesto.

Dra. Elena Highton de Nolasco

La Dra. Elena Highton (vicepresidenta de la Corte Suprema de la Nación), ha manifestado que en la prescripción para adquirir  la innovación, con el artículo 1905, es la obligatoriedad al inicio del juicio de prescripción, más precisamente con la resolución de traslado de demanda o excepción de prescripción adquisitiva, que el juez debe ordenar de oficio la anotación de litis, a fin de dar publicidad a terceros de la pretensión en curso. De esta forma se protege el potencial derecho del tercero, pues el conocimiento del tercero, se efectúa en forma previa y no post sentencia o juicio.

La autora señala, en la prescripción declarativa larga que el derecho como tal, se acredita a partir de la sentencia declarativa de prescripción que obtenga el carácter de firme.

Y  remarca una diferencia importante con la prescripción adquisitiva breve; en ésta modalidad debe existir justo título y posesión continua, ininterrumpida y ostensible y el efecto de la sentencia firme se retrotrae al comienzo de la posesión, que el título defectuoso (justo título) habilitó a poseer con el formulario  08, o boleta de compraventa automotor. Entonces, en el caso de automotores, al iniciar un juicio e usucapión basado en el Boleto de Compra Venta, la sentencia retrotrae la posesión a la fecha del boleto. Y  en la prescripción larga, adhiere Highton a la tesitura que el reclamante obtiene el derecho a partir de la sentencia firme.

Asimismo,  si se cumple con la condición de buena fe posesoria, es decir la cosa mueble es adquirida de buena fe, no es perdida, ni hurtada y adquirida a título oneroso, y transcurrieron dos años de la inscripción registral en automotores, la adquisición es plena.

Distinto es el camino cuando se quiere prescribir el derecho de adquisición, a pesar de ser conseguida la cosa a título oneroso y de buena fe, pero la cosa era hurtada o perdida. Para resolver este supuesto,  el Código Civil y Comercial ha prescripto que cumplido el plazo de dos años, con solo cumplir con la condición de buena fe y posesión ininterrumpida, continua y ostensible, se adquiere la propiedad, si  el adquirente  desconocía  (buena fe) que la cosa es mal habida (artículo Nº 2254  coincidente con los artículos Nº 3 y Nº 4 del  RJA).

Otra novedad legislativa introducida ha sido no considerar el requisito “a título oneroso”, ya que la nueva norma, no dejan dudas de que la adquisición por justo título puede tratarse tanto de título oneroso como gratuito (artículos 1895 y 1898).

Y  respecto a la  primera parte del artículo 1899 nos remite al reclamo sobre una prescripción por la cual el usucapiente no posee, ni justo título, ni buena fe. La solución al supuesto, ha sido para el legislador establecer al usucapiente la condición de poseer la cosa por el lapso de veinte años. No puede invocarse contra el adquirente la falta o nulidad del título o de su inscripción, ni la mala fe de su posesión.

La norma no distingue entre inmuebles y muebles, y respecto a estos últimos no distingue los registrables de los no registrables, pero hace hincapié en la posesión continua, ininterrumpida y ostensible, por el lapso de veinte años.

Y como expusimos en  los artículos anteriores  publicados en Panorama Registral, también adquiere el derecho real el que posee durante diez años una cosa mueble registrable, no hurtada ni perdida, que no inscribe a su nombre pero la recibe del titular registral o de su cesionario sucesivo, siempre que los elementos identificatorios que se prevén en el respectivo régimen especial sean coincidentes (artículo 1899 in fine).

La Dra. Mariani de Vidal

Y  veamos lo que dice la Dra. Mariani  de Vidal (Diploma de Oro en la Facultad de Derecho de la U.B.A, docente de Derecho Real en la casa de estudios) al respecto: esta autora distingue a quien recibió el automóvil de manos del verdadero propietario, titular registral o de una cadena regular y sucesiva de trasmisiones que arrancan con él. El primer supuesto refiere a la adquisición del vehículo y el título, pero no se ha realizado la trasmisión e inscripción del título (inscripción en el registro automotor correspondiente). El segundo supuesto se configura con una cadena de trasmisiones de la cosa y el título, pero ninguno lo inscribe a su nombre.

Es bueno, que en el nuevo código se plasmara dicha realidad y que el legislador se hiciera cargo de normar el vacío legal que por tanto tiempo ha traído conflictos y se han buscado parches (denuncia de venta ), sin que se resolviera el problema de fondo, pero es criticable el plazo exigido, por ser desmedido en virtud de la naturaleza de la cosa, su natural desgaste y desvalorización.

Los requisitos para que funcione la norma, además de la posesión y el tiempo, son: 1) que se trate de una cosa mueble registrable;  2) que la misma no sea ni hurtada, ni perdida; 3) que la cosa haya sido recibida del titular registral, o de su cesionario sucesivo. Es decir debe demostrarse que fue quien figuraba inscripto en el Registro el que entregó la posesión de la cosa al adquirente, o bien que el mismo llegó a su posesión a través de una cadena ininterrumpida de instrumentos que remontan al titular registral; 4) que los elementos identificatorios sean coincidentes.

Debe coincidir lo inscripto, lo que se dice que se transmite en los instrumentos respectivos, y las identificaciones obrantes en la cosa que se posee. Por supuesto que para la identificación en los instrumentos basta con la individualización suficiente de la cosa (v. gr. número de dominio), si no tuviere otra especificación, pero en materia de registro  automotor, la coincidencia deberá ser plena en todos y contar con cada uno de los elementos identificatorios.

Y en esto, se diferencia de los artículos 3º y 4º del Régimen Jurídico del Automotor, y el artículo Nº 2254 del propio Código Civil y Comercial,  que requiere solo un plazo de dos años, para validar la adquisición por prescripción de bienes muebles registrables adquiridos de buena fe.

Recordemos que el dominio automotor nace con la inscripción constitutiva originaria en el Registro del Automotor respectivo; y solo a partir de ese momento se producen los efectos de la transmisión entre las partes.

La posesión sola del automotor como bien mueble registrable no basta a los efectos de invocar su propiedad plena. La jurisprudencia desde el año 1976 ha confirmado lo expuesto, pero el problema legal y práctico que se suscitó entre lo registral y lo realmente posesorio, con el consiguiente debate acerca de la posibilidad de acceder a la prescripción adquisitiva de automotores sea de buena o mala fe, inscriptos o no, dio cabida a la discusión y reforma del Código Civil y Comercial, según afirma la doctrina.

Dr. Eduardo Molina Quiroga

El verdadero cambio del Código Civil y Comercial es con respecto a la usucapión de los automotores «no inscriptos» a nombre del poseedor. El artículo Nº 1899, sobre prescripción adquisitiva larga, dice que «si no existe justo título o buena fe, el plazo es de 20 (veinte) años. No puede invocarse contra el adquirente la falta o nulidad del título o de su inscripción, ni la mala fe de su posesión». Y en esta parte, la innovación es que agrega la propuesta que había formulado el profesor Dr. Eduardo Molina Quiroga en la comisión de Derechos Reales de las Jornadas Nacionales de Derecho Civil de Tucumán (2011) diciendo esto: «También adquiere el derecho real el que posee durante 10 (diez) años una cosa mueble registrable, no hurtada ni perdida, que no inscribe a su nombre pero la recibe del titular registral o de su cesionario sucesivo, siempre que los elementos identificatorios que se prevén en el respectivo régimen especial sean coincidentes».

El artículo Nº 1900, establece como requisito que «la posesión para prescribir debe ser ostensible y continua». Y en el artículo Nº 1902 sobre «justo título y buena fe», «Cuando se trata de cosas registrables, la buena fe requiere el examen previo de la documentación y constancias registrales, así como el cumplimiento de los actos de verificación pertinente establecidos en el respectivo régimen especial».

Al respecto, cabe destacar el fallo señero de la Cámara Federal de Mendoza -Sala B- 29/7/96, (LL, 1998-B-895), que resolvió lo siguiente: «La exigencia de análisis de la documentación del automotor ha sido destacada diciendo que, si bien en todo nuestro país puede verse a particulares que venden automotores sin ser concesionarios ni agencias de compraventa, ello no quita que cuando un comprador de buena fe desea adquirir a un desconocido de él un automóvil, además de fijarse en el precio y estado del mismo, necesariamente debe requerir todos los “papeles” en regla y exigir el formulario “08” con la firma autenticada del vendedor -como mínimo- y, si existe algún motivo para dudar, lo lógico es que se abstenga de adquirir ese bien y busque otro similar o que refuerce sus precauciones, por ejemplo, haciendo una averiguación en el Registro Nacional del Automotor»; y el de la Cámara Federal Civil y Comercial de Capital Federal -Sala II- 24/8/04, LL 2005-A-273: «…no puede alegar la existencia de buena fe quien no solo omitió la realización de la verificación física del rodado, donde hubiera descubierto la adulteración de su numeración, sino que tampoco realizó la verificación jurídica (exhibición del título del automotor y de la cédula de identificación), motivo por lo cual no puede alegar la requerida buena fe al derivar el error de su propia negligencia».

Y llegando aún más lejos en la observación de los plazos, como decimos  supra, se sostiene que el Código Civil y Comercial también pone sobre el tapete algunas novedades importantes relacionadas con los automotores, que se encuentran en el artículo 2254, donde dice lo siguiente: «No son reivindicables los automotores inscriptos de buena fe, a menos que sean hurtados o robados. Tampoco son reivindicables los automotores hurtados o robados inscriptos y poseídos de buena fe durante 2 (dos) años, siempre que exista identidad entre el asiento registral y los códigos de identificación estampados en chasis y motor del vehículo».

Si bien en la primera parte del artículo reproduce -en forma abreviada- lo que disponen los artículos 2º, 3º y 4º del Régimen Jurídico del Automotor, agrega la exigencia de que «coincidan» los códigos identificatorios estampados en «chasis y motor del vehículo», que es precisamente lo que se constata en la ya referida verificación antes de cada transferencia de dominio automotor.

Así, de esta forma, se impiden las maniobras defraudadoras de los «autos mellizos», que logran emplazamiento registral con la falsificación de verificaciones y certificaciones de firma, actuaciones ambas que se llevan a cabo fuera del ámbito del Registro del Automotor y lamentablemente, muchas veces no son fáciles de detectar al momento de procesar la registración.

Como acotación, la doctrina en materia de automotores, anterior al Código Civil y Comercial (Alterini)  señalaba que, si el rodado, no robado ni hurtado, hubiera sido adquirido a título oneroso la inscripción habría hecho adquirir el dominio (art. 2º del régimen automotor) y si el mismo automotor fuera robado o hurtado e inscripto y poseído de buena fe, ya sea que la adquisición fuera onerosa o gratuita, a los dos años se habría operado la usucapión (artículo 4º del Régimen Jurídico del Automotor) entendió que la hipótesis de automotor no robado ni hurtado adquirido a título gratuito, donde la situación es de menor entidad que en el caso de un automotor robado o perdido, la adquisición a título gratuito obsta a que funcione el artículo 2º de la ley de automotores, pero es aplicable en cambio la usucapión del artículo 4º del Régimen Automotor. Todas estas normas se encuentran vigentes por lo que la interpretación se mantiene.

Claudio Kiper, Doctor en Derecho y Ciencias Sociales, ha aportado sobre el tema algunas consideraciones más. Respecto a las cosas muebles, el Código de Vélez Sarsfield era restrictivo. Por un lado no todos los objetos muebles eran susceptibles de ser alcanzado por la aplicación del instituto de la prescripción y por otro el principio de buena fe era rector en el proceso. Los vientos de cambio se han hecho presente en el contenido del artículo Nº 1899, donde se admite la mala fe y esta se purga con la opción de la prescripción larga.

Pero, critica la postura adoptada por el artículo Nº 1899, pues no guarda relación la condición impuesta como prescripción larga para los inmuebles y los muebles. En los inmuebles es el doble del plazo requerido para la prescripción corta. Significa entonces que el actor que aduce el pedido de prescripción adquisitiva deberá mantener la posesión de la cosa por el lapso de 20 años. En el caso de los muebles, si hay buena fe el lapso que se requiere es de dos años, en cambio si no hay buena fe, la condición no se duplica sino que se lleva a 20 años, emparejando con el mismo requerimiento de los inmuebles. Por ello si un actor que desea llevar a cabo una prescripción adquisitiva sobre automotor en donde la posesión es atribuida de mala fe deberá cumplir con el lapso de 20 años en mantener la cosa bajo su ámbito posesorio.

El artículo 1899 en su última parte resulta innovador  cuando  resalta que respecto de las cosas muebles registrables no existe la buena fe sin inscripción a favor de quién la invoca.

Tampoco aunque haya inscripción a favor de quien la invoca, si el Régimen Jurídico del Automotor prevé la existencia de elementos identificatorios de la cosa registrable y éstos no son coincidentes (refiere a la inscripción de la numeración de chasis y motor en los automotores y estos no pueden diferir con los que se encuentran grabados en el vehículo).

Ahora bien, para este supuesto de prescripción de cosas muebles registrables en el que opera la mala fe, que ¿plazo se aplica? Debemos remarcar que el supuesto es más común de lo pensado, en los automotores. La respuesta hay que encontrarla en que para estos casos, a pesar de los recaudos que la ley toma, la opción es recurrir a la prescripción larga, ya que el legislador omitió especificar objeto, ergo muebles e inmuebles son susceptibles de la misma, si cumplen con los requisitos, los poseedores podrán echar mano a la prescripción adquisitiva veinteñal. En suma si hay mala fe y la cosa mueble fue hurtada, robada o perdida, o se inscribió de mala fe, sólo queda el plazo de 20 años previsto en la primera parte, salvo que alguna norma especial disponga algo diferente.

Afirma el Dr. Claudio Kiper que la sentencia que declara la adquisición del dominio por usucapión es oponible desde la fecha de su inscripción en el Registro de la Propiedad de que se trate, pero como no se les escapa que entre el momento en que la adquisición se consuma por haberse operado el cumplimiento de plazo de prescripción y el de la registración de la sentencia puede mediar un prolongado lapso de tiempo durante el cual, el prescribiente, no obstante su adquisición, se pueda ver desprotegido por no contar aún con la inscripción del dominio a su nombre, sostiene que el interesado debe solicitar judicialmente, al promover la demanda o con carácter previo a ella, alguna medida cautelar (por ejemplo una prohibición de innovar o de contratar, una contracautela, entre otras), y se advierta a los terceros de la situación, en cuyo caso estos terceros, al tener la posibilidad de conocer registralmente el estado jurídico real del bien, no podrán invocar posteriormente su buena fe al pretender hacer valer sus derechos en contra del adquirente por usucapión.

En definitiva, el Nuevo Código Civil y Comercial ha traído muchos beneficios al ser un conjunto de normas modernas que han dado respuestas a las necesidades sociales y a la sociedad civil del siglo XXI.  Por lo tanto la doctrina acuerda las innovaciones introducidas en lo que refiere a prescripción adquisitiva , pues eran necesarias y largamente pedidas.

Sin embargo, en automotores, no todos creen razonable los plazos ni de diez, ni de veinte años para los supuestos aplicables para bienes muebles, pues ambos son excesivos considerando la naturaleza de la cosa. Si bien es cierto que a los supuestos que se aplica no cumplen con la condición básica de ser “adquiridos de buena fe y no ser robados ni perdidos”, que para mayor bienaventuranza de muchos se unificó en dos años (recordemos que el artículos 4016 bis del anterior código distinguía entre dos años para registrables y tres  para los no registrables), haber adoptado los plazos que se aplican a los inmuebles en sus dos formas de adquisición por prescripción adquisitiva, es no haber tomado conciencia de la finitud de un mueble.

Probablemente si la cosa es una joya la aplicación de un plazo de diez o de veinte años para otorgar el derecho, según el supuesto a considerar, no le pese. Pero si el objeto a aplicar la condición de plazo, es un automotor es muy diferente el efecto.

 Ya sea por la aplicación del plazo de diez o veinte en posesión, el vehículo automotor será un vehículo “viejo”, no abonará impuesto de patente, y su valor insignificante en el mercado. Recomendable sería revisar estos plazos y adecuarlos a la naturaleza del mueble, siendo de menor tiempo y en equivalencia a los dos años para el supuesto de buena fe. El plazo de cuatro años sería recomendable para el supuesto de justo título sin inscribir o boleto de compraventa y seis para el supuesto de solo posesión, continua, ininterrumpida y ostensible.

Links al: primer artículo de fecha 18/11/15  y segundo de fecha 20/9/16

Dr. Eduardo Mascheroni, sus publicaciones anteriores

Dr. Eduardo Mascheroni, Docente en Cursos de Capacitación de Mandatarios en todo el país

~ 11.09.17: Usucapión de Automotores: 3a Parte

~ 07.08.17: Las Multas por Infracciones de Tránsito

~ 13.06.17: El extravío de documentación registral y de un ejemplar de la Solicitud Tipo 08

~ 26.05.17: La nueva modalidad de las Observaciones

~ 17.04.17: Nuevo Código Civil y Comercial: Asentimiento ante la inhibición del cónyuge no titular

~ 27.03.17: Los Motos no inscriptas y el Decreto N° 171/17

~ 23.02.17: La primera de 2017 – Disposición D.N. N° 1/17: Aspectos de Interés

~ 09.02.17:  La Inscripción Inmediata

~ 19.12.16: La identificación de las personas ante los Registros

~ 29.11.16: La Inscripción Inmediata

~ 31.10.16:  Informe de Dominio Electrónico

~ 17.10.16: ¿Es legal exigir el pago del Seguro para circular el auto?

~ 20.09.16: Usucapión de Automotores (Parte II)

~ 11.08.16: Comprobación de órdenes judiciales y administrativas y de fojas notariales

~ 21.06.16: Cancelación de Inscripción de Prenda por Art. 25, Inciso c), 

~ 05.05.16: La Guarda Habitual y el Domicilio Fiscal del Titular 

~ 14.04.16: La Disposición D.N. N° 137/16

~ 21.03.16: La Anotación de Inhibiciones

~ 29.02.16: ¿Cómo inscribir un motovehículo nunca registrado?

~ 29.12.15: El Permiso Notarial de Circulación

~ 04.12.15: Asignación de Códigos RPA y RPM

~ 18.11.15: ¿Usucapión de Automotores en el Nuevo Código Civil?

~ 20.10.15: Exceptuando la Verificación

~ 16.09.15: Su Nueva Guía Práctica

~ 20.08.15: Más sobre las modificaciones del DNTR conforme al nuevo Código Civil y Comercial 

~ 03.08.15: Los automotores en el nuevo Código Civil y Comercial, y otras cuestiones

~ 22.06.15: La Caducidad de la Solicitud Tipo 08 en el Nuevo Código Civil y Comercial

~ 21.05.15: ¿Transferencia entre Cónyuges en el Nuevo Código Civil y Comerial?

~ 06.04.15: La Cesión de Factura en el Nuevo Código Civil y Comerial

~ 10.02.15: Publicidad Registral y Verificación en el Nuevo Código Civil y Comerial

~ 25.11.14: ¿Caduca la Solicitud Tipo 08? Fallo Finkelstein: Su aplicación

~ 01.09.14: Presentación de un Trámite Registral

~ 28.07.14. El Cambio de Tipo de Automotor

~ 09.06.14: Requisitos esenciales en la Compra-Venta de un automotor usado

Las multas por Infracciones de Tránsito

Dr. Eduardo Mascheroni Torrilla
Dr. Eduardo Mascheroni Torrilla

Su percepción en el Registro, Justificaciones y Negativa de Pago. Casos comprendidos

Por: EduardMascheroni Torrilla

En  el año 2003,  la Dirección Nacional de Registros de la Propiedad automotor y créditos prendarios, estableció por la Disposición DN 515/03 (Ver Aquí),  la creación del  Sistema Único de Gestión de Infracciones de Tránsito (SUGIT), una  base de datos informáticos que,administrado por el organismo de aplicación del RJA  mediante  Convenios de Complementación de Servicios con autoridades de tránsito provinciales y municipales,  permite informar al peticionarse una  transferencia en un Registro determinado (el de radicación del trámite) o en cualesquiera, sobre la existencia o inexistencia de deudas de infracciones de tránsito, con el propósito de percibir dichas deudas al momento del retiro del trámite de transferencia o cuando voluntariamente el titular registral optare por su pago, contribuyendo a la recaudación de las multas por dichas infracciones, y sancionar efectivamente las mismas, procurando cristalizar la política de seguridad vial, que pretende, disminuir el flagelo  de los accidentes viales, que son una de las mayores causas de mortandad de nuestra población en nuestro país, dado que esta regulación es conexa a la legislación sobre tránsito y seguridad vial (Ley Nº 24.449 y sus modificaciones, ampliaciones y reglamentaciones).

Para dichos informes y percepción de los pagos, se instrumentó un procedimiento y un formulario ad hoc (el 13I) los que con sucesivas modificaciones, han estado vigentes hasta fecha reciente -abril  2016- y se fueron extendiendo a otros trámites amén de la transferencia y casi todas las jurisdicciones registrales.

Dada la dispersión normativa, algunas  dificultades interpretativas, la mayor conciencia social sobre la seguridad vial en el tránsito, polémicas en cuanto a las multas fijadas,  su costo, el endurecimiento de penas ante ciertas infracciones que provocan accidentes viales con víctimas fatales o seriamente lesionadas,  la imposibilidad de obtener la  renovación de licencia de conducir por la existencia de multas pendientes de resolución o de pago, de rodados ya enajenados pero sin transferencia inscripta en  sede registral y lo que ello importa como cercenamiento a la libertad constitucional de circular (Artículo Nº 15 CN), fallos contradictorios y polémicos, diversa interpretación normativa en las distintas provincias sobre  el juego de estas  normas contravencionales y  en  ciertos casos penales,  la imposibilidad de retirar la documentación de un trámite concluido de transferencia  u otro de los alcanzados por la normativa aplicable,  sin el previo pago de las infracciones, con el consecuente perjuicio en el uso del rodado, las consecuencias, valga la redundancia de asumir  dichas deudas, en cuanto se transforman en obligaciones reales, la impresión social de un afán recaudatorio contrapuesto a la política de seguridad vial y de tránsito alegadas, al exigir deudas prescriptas en muchos casos, o la mora en la incorporación o carga de las infracciones al denominado SUGIT, es que la Dirección Nacional, optó por ordenar y regularizar la normativa aplicable, conexa al RJA y el DNTR, aunque no incorporada a  éste último, mediante la Disposición DN 144/17 que rige desde el 8 de mayo de 2017 (Ver Aquí), complementada   por las Disposiciones  D.N. Nºs  271 y 280  de julio de  2017,que amplían el número de  trámites alcanzados por esta  exigencia, de informar las deudas por infracciones de tránsito en consonancia con los Convenios de Complementación de Servicios enmarcados en el SUGIT,  conforme a la Resolución M.J. y D.H.  N° 536/16.

Por considerarlo de interés, sintetizamos los alcances dicha norma que permite conocer y en su caso pagar las multas por deudas de infracciones de tránsito al usuario, en determinados trámites registrales.

1.- Los Registros Seccionales de la Propiedad del Automotor y los de Motovehículos, al peticionárseles la inscripción de los trámites de:  

  1. Transferencia
  2. Cambio de radicación
  3. Cambio de domicilio
  4. Duplicado de cédula
  5. Renovación de cédula
  6. Cédula adicional
  7. Expedición de cédula para autorizado a conducir
  8. Duplicado de título
  9. Baja del automotor
  10. Cambio de uso
  11. Cambio de tipo
  12. Denuncia de robo o hurto
  13. Cambio de Denominación Social
  14. Denuncia de venta, posesión o tenencia
  15. Reposición de placas de identificación metálicas
  16. Cancelación de Leasing

2.- Sin perjuicio de ello, cualquier interesado podrá peticionar el Informe o la emisión de un certificado de inexistencia de actas pendientes de resolución, en caso de corresponder, en cualquier Registro Seccional y con independencia decualquier otro trámite registral.

3.- – Los informes de deuda, referidos a multas por infracciones de tránsito serán expedidos por los Registros  Seccionales en papel simple, denominados “papeles de trabajo”, a efectos de que el usuario peticionante tome conocimiento de las multas que se registraran en el sistema y adopte la decisión de su pago, negativa de pago,  justificación de pago o acciones para perseguir al verdadero infractor, sino se considera responsable.

4.- – Los Informes de deuda de multas por infracciones de tránsito que brinda SUGIT  sólo contendrán la información concerniente a las multas por infracciones exigibles y susceptibles de ser percibidas por los Registros Seccionales- o sea no prescriptas y en lo posible resueltas en sede contravencional-  así como, aquellas que los Organismos Contravencionales informaren en el llamado código 4, que refieren a las multas que requieren la comparencia del presunto infractor por ante los mencionados organismos (por faltas graves).

5.-  El Sistema Unificado además emitirá un “Informe complementario histórico”, referido al dominio, en el que constarán las  multas por infracciones de tránsito generadas con anterioridad a la inscripción del dominio en cabeza de titular  transmitente. Este Informe contendrá la siguiente leyenda “Las infracciones detalladas no resultan exigibles en el  Registro Seccional, las que deberán ser resueltas en los Tribunales de Faltas u Organismos competentes de las  jurisdicciones correspondientes”.

No obstante  el usuario, también podrá abonarlas en el Registro,  en cuyo caso, se gestionarán en forma separada de la ST 13 única, o bien justificarlas o negar el pago, casos en los cuales entendemos el registro no es competente y debe derivar al usuario al órgano contravencional.

6.- Los pagos, justificaciones o negativas de pago de infracciones de tránsito informadas por el sistema  SUGIT como exigibles, serán impresas en la solicitud Tipo 13 (Única) de carácter digital, constituyendo el único  comprobante válido emitido por los Registros Seccionales.

Dicha emisión debera efectuarse en forma previa a la entrega de la documentación registral que hubiese sido expedida en  el marco del trámite que lo causara, conforme el artículo 11° ya citado .

Sin perjuicio de ello, el Registro Seccional podrá, a requerimiento del usuario, percibir deuda por infracciones de tránsito detallada en el informe complementario histórico, como decimos supra.

7.- Si de acuerdo con la base de datos obrante en el Sistema Unificado de Gestión de Infracciones de Tránsito no existiere deuda pendiente de pago por ese concepto, se imprimirá la consulta en la Solicitud Tipo “13”  (Única) de carácter digital, procediendo el Encargado a entregarla al usuario con su firma y sello. Dicha constancia, tendrá el carácter de certificado de inexistencia de actas pendientes de resolución. Comunmente llamado libre multa, aunque de limitado alcance temporal, ya que tiene validez por 30 días corridos, fenecido ese plazo, debe gestionarse nuevamente y si en el lapso de su vigencia , ingresaron nuevas infracciones al SUGIT  son exigibles, si se ajustan a derecho (no prescriptas)

8.- Si por el contrario, resultare de dicha consulta la existencia de deuda en concepto de infracciones, esta situación será informada al usuario peticionante mediante la impresión de papel de trabajo.

Evaluada la situación y solo respecto de las infracciones de tránsito indicadas por el sistema como exigibles, el usuario podrá:

  1. a) Proceder a su pago en el Registro Seccional imprimiéndose por el Sistema Unificado dicha constancia en la SolicitudTipo “13” (Única) de carácter digital.
  2. b) Exhibir documentación expedida por la autoridad competente que habilite al Registro a la prosecución del trámite sin percibir esa deuda, el Encargado autenticará una fotocopia de la documentación presentada y la reservará en sede registral dejando constancia de ello en la Hoja de Registro. A ese efecto, sólo será apta la documentación que hubiera sido expedida dentro de los NOVENTA (90) días corridos anteriores a la fecha de la presentación del trámite en el Registro.
  3. c) Proceder en ambos supuestos, a) y b) conjuntamente.

9.- En todos los casos aludidos en el punto anterior , por medio del Sistema Unificado se imprimirá en la Solicitud Tipo “13” (Única) de carácter digital, la exhibición de los comprobantes, el pago o ambos supuestos, entregándose el ejemplar de dicha Solicitud Tipo como certificado de inexistencia de actas pendientes de resolución intervenido con el sello de seguridad habilitado por la  Dirección Nacional a tal fin.

10.- Si el Titular registral o adquirente del dominio que solicitare el trámite que generare la consulta, se negare a abonar la deuda existente por multas por infracciones de tránsito, deberá expresar su negativa en la Solicitud  Tipo 13 (Única) de carácter digital que será firmada y sellada por el Encargado del Registro. Se hará entrega de la  documentación registral y la constancia impresa en la mencionada Solicitud.

Asimismo, el Encargado dejará constancia en la Hoja de Registro del retiro de la documentación con existencia de deuda en concepto de infracciones de tránsito, la que será firmada por el titular o adquirente expresando su negativa de pago.

En el supuesto de que el titular o adquirente no concurrieran al Registro Seccional, dicha manifestación de conocimiento deberá efectuarse ante escribano público.

11.- Como ya dijimos, el Certificado de inexistencia de actas pendientes de resolución emitido por el Encargado de Registro tendrá una vigencia de  30  días corridos y la presentación por parte del usuario de un certificado vigente emitido por medio del S.U.G.I.T., eximirá al Registro Seccional de proceder conforme lo establecido en el punto 1) precedente de esta nota.

En estos últimos supuestos, la eximición procederá luego de que el Encargado de Registro efectúe la constatación del certificado por medio de dicho Sistema.

12.- En los supuestos en que se tratare de un trámite de transferencia que hubiese sido peticionado a favor de  un comerciante habitualista inscripto en el Registro de Comerciantes Habitualitas de la Dirección Nacional, en el marco de las disposiciones contenidas en el DNTR, Título II, Capítulo VI, y que se trate de un bien adquirido para su posterior reventa a un tercero, conforme lo establece el citado Digesto en su Título II, Capítulo II, Sección 9ª, el  Certificado de inexistencia de actas pendientes de resolución emitido por el Encargado de Registro tendrá una vigencia de   CIENTO OCHENTA (180) días corridos. Ello será de aplicación únicamente cuando la transferencia en favor del Comerciante Habitualista haya sido inscripta por el Registro Seccional con anterioridad a la emisión del Certificado.

13.-: En el caso que un trámite sea observado por cualquier circunstancia ajena al informe de deuda por  infracciones y su inscripción se produjera transcurrido los plazos indicados de validez del certificado como suerte de libre multas (30 días corridos), el Registro Seccional   procederá nuevamente a consultar la base de datos de infracciones, percibiendo, justificando o  recepcionando la negativa  de pago de las multas por infracciones de tránsito existentes a esa fecha.

14.- Al momento de incorporarse a la operatoria del  SUGIT , los organismos provinciales o municipales habilitados para su carga no podrán incorporar información referida a multas por infracciones de tránsito que conforme a su legislación vigente no resultaren exigibles o se encontraren prescriptas. Asimismo, durante la vigencia de la operatoria, no podrán cargar imputaciones que superen los 90  días corridos contados a partir de la comisión de la infracción que generara la multa.

15.- Por tratarse de un texto ordenado se derogaron las  Disposiciones D.N. Nº 515/03, 395/04, 681/06, 746/06, 7/07,169/09 y 199/16, aunque las Circulares de procedimiento mantendrán su vigencia, en tanto no se contrapongan con las regulaciones contenidas en la  comentada Disposición DN 144/17.

16.-En consecuencia en los trámites indicados en el artículo 11  de la Disposición DN Nº 144/17, desde el 24 de julio venidero es obligatorio, expedir , por el Seccional el informe de deuda de infracciones de tránsito al peticionario y esté podrá optar por pagar las infracciones que el sistema informe correspondientes  a las que dicho sistema indique como exigibles, justificar su pago con documentación válida de los últimos 90 días,  formular  negativa de pago, o bien de no existir infracciones, exhibir el informe como libre multa por  un plazo de 30 días corridos, dejando aclarado que no se requiere en certificados e informes de dominio, sólo en los trámites  del citado artículo 11°, detallados al comenzar este artículo.